La ansiedad es una emoción. Ha sido una de las emociones más ampliamente estudiadas. Es una emoción paradigmática, esta muy bien delimitada. Y es representativa del resto de las emociones. Hay una relación entre la ansiedad y diferentes trastornos psicosomáticos (hipertensión). También es importante su amplia prevalencia, hay un número muy elevado de personas que presenta algún tipo de trastornos de ansiedad.
El concepto de ansiedad
No está muy claro, hay dificultades:
• La ansiedad ha sido entendida de muchas formas diferentes dependiendo desde que ámbito se estudiara:
• Reacción emocional: ansiedad como emoción
• Rasgo de personalidad
• Respuesta o patrón de respuesta
• Estado de personalidad
• Síntoma
• Síndrome
Rasgo: característica permanente del individuo.
Estado: como se siente esa persona en un momento dado.
El problema de la ambigüedad terminológica
En muchas ocasiones se han utilizado diferentes términos a lo que seria la ansiedad:
• angustia, miedo, estrés, temor, tensión amenaza, nervioso.
• El primer autor que asienta este término es Freud. Utiliza el termino Angust, en ingles (anxiety) y eso traducido al español puede ser ansiedad o angustia.
¿Qué es para mí la ansiedad?
Es un estado emocional producido por un estimulo que nos pone tensos.
Ansiedad anticipatoria: ansiedad ante un peligro.
DEFINICIÓN DE ANSIEDAD
Los diferentes autores están tendiendo definir ansiedad porque hay un triple sistema de respuestas para definir la ansiedad (fisiológica, motor y cognitivo). Los autores quieren incluir en su definición de ansiedad lo que provoca la ansiedad, se intenta crear definiciones que unan todo esto.
Según esto hay una serie de elementos que deberíamos tener en cuenta para la definición de ansiedad:
- situación potencialmente ansiógena
- experiencia subjetiva del individuo (cognitivo)
- cambios fisiológicos
- cambios en el comportamiento expresivo
SISTEMA COGNITVOS DEL ESTADO DE ANSIEDAD
Se refieren a pensamientos, ideas o imágenes de carácter subjetivo, así como a su influencia sobre las funciones superiores:
- preocupación
- miedo o temor
- inseguridad: persona con alta ansiedad, tiene pensamientos negativos
- aprensión: respuestas de miedo pero en términos físicos
- pensamientos negativos: inferioridad, incapacidad
- anticipación de peligro o amenaza
- dificultad para concentrarse
- dificultad para tomar decisiones
- sensación general de desorganización o perdida de control sobre el ambiente,
acompañada por dificultad para pensar con claridad.
SÍNTOMAS FISICOLOGICAS DEL ESTADO DE ANSIEDAD
Son consecuencia de la actividad de los diferentes sistemas orgánicos del cuerpo humano:
- síntomas cardiovasculares: palpitaciones, pulso rápido, tensión arterial elevada, accesos de calor...
- síntomas respiratorios: sensación de sofoco, ahogo, respiración rápida y superficial, opresión torácica.
- Síntomas gastrointestinales: vómitos, náuseas, diarrea, aerofagia, molestias digestivas.
- Síntomas genitourinarios: micciones frecuentes, enuresis, eyaculación precoz, frigidez, impotencia.
- Síntomas neuromusculares: tensión muscular, temblores hormigueo, dolor de cabeza tensional, fatiga excesiva.
- Síntomas neurovegetativos: sequedad de boca, sudoración excesiva, mareo y lipotimia.
SÍNTOMAS OBSERVABLES DEL ESTADO DE ANSIEDAD
Se refieren a comportamientos observables consecuencia de la actividad subjetiva y fisiológica:
- hiperactividad
- paralización motora
- movimientos repetitivos
- movimientos torpes y desorganizados
- tartamudeo y otras dificultades de expresión verbal
- conductas de evitacion. Teoría de los dos factores de Mower.
En un principio la ansiedad es una emoción adaptativa, nos ayuda a adaptarnos al medio.
Si los síntomas de ansiedad se mantienen en el tiempo, pasarían a ser trastornos y ya no haría una conducta adaptativa. Y si el estimula no es amenazante también seria un trastorno (fobias).
Según Tobal (1990)la ansiedad "es una respuesta emocional o patrón de respuestas (triple sistema de respuestas) que engloba aspectos cognitivos displacenteros, de tensión y aprensión; aspectos fisiológicos, caracterizados por un alto grado de activación del sistema nervioso autónomo y aspectos motores que suelen implicar comportamientos poco ajustados y escasamente adaptativos. La respuesta de ansiedad puede ser elicitada tanto por estímulos externos o situacionales como por estímulos internos al sujeto (respuestas anticipatorias), tales como pensamientos, ideas, imágenes, etc, que son percibidos por el individuo como peligrosos o amenazantes".
LA ANSIEDAD Y EL MIEDO•
Causa:
- miedo: sentimiento producido por un peligro presente e inminente
- ansiedad: anticipación de n peligro, indefinible, e imprevisible, siendo la
causa más vaga.
Proporcionalidad:
- miedo: cuando la reacción es proporcional al peligro real u objetivo.
- Ansiedad: reacción desproporcionadamente intensa.
Muchos autores han equiparado miedo y ansiedad. Aunque existe la tendencia a diferenciarlos (el conductismo utiliza el miedo).
Porque, por ejemplo, las fobias son trastornos de ansiedad.
ANSIEDAD Y ANGUSTIA
López Ibar (1969) intenta diferenciar los conceptos:
•angustia:
- predominan síntomas físicos
- la reacción del organismo es paralización motora y sobrecogimiento.
- El grado de nitidez del fenómeno se encuentra atenuado
• ansiedad:
- predominan síntomas psíquicos (peligro inminente).
- reacción de sobresalto, búsqueda de soluciones, más eficaz que la angustia.
- Fenómeno más nítido.
Más que una diferenciación lo que pasa es que se va a utilizar un termino u otro según desde que corrientes se hable. Desde la investigación científica se habla de ansiedad. Y la corriente humanista utiliza angustia.
ANSIEDAD VERSUS AROUSAL
•Arousal: destaca Epstein (1967)
- es un componente común a toda motivación y estimulación.
- Es una reacción que tiene el organismo ante cualquier forma de estimulación
intensa (nivel general de activación)
- La reacción fisiológica de las emociones que esta acusada por la activación.
•Ansiedad: Arousal provocado específicamente por una percepción de peligro.
ANSIEDAD Y ESTRÉS
Fernández Abascal(1997)explica:
•Mientras que la ansiedad va a ser una emoción, el estrés es un proceso adaptativo que genera emociones pero en si mismo no es una emoción. La ansiedad se desencadena ante situaciones muy específicas, mientras que el estrés se desencadena ante cualquier cambio que cambie las rutinas cotidianas.
•La emoción posee unos efectos subjetivos o sentimientos específicos de la misma, mientras que el estrés no.
•El estrés se desarrolla desde una perspectiva ambientalista (E-R) y sobre el supuesto de especificidad situacional, mientras que la ansiedad surge del ámbito intrapsiquico, de determinantes internos y estables.
•En niveles bajos, los efectos de ambos aparecen en orden diferentes. (estrés primero psicofisiológico; ansiedad primero cognitiva y luego psicofisiológica).
•El estrés puede considerarse una emoción bidireccional (actuaría motivando el comportamiento), mientras que la ansiedad sólo es una emoción y exclusivamente negativa).
martes, 2 de diciembre de 2008
La depresión
Tipos de estados depresivos y factores comunes
Consideraremos tres tipos de depresión agrupadas bajo la categoría de trastornos afectivos:
• Depresión reactiva o neurótica
• Depresión endógena
• Depresión orgánica
Las tres tienen en común los siguientes factores:
• Humor depresivo
• Pérdida de placer e interés
• Inutilidad y culpabilidad
• Baja autoestima
• Incapacidad
• Pensamientos suicidas
• Ansiedad
• Dificultades para pensar
• Obsesiones y paranoia
• Perturbación del sentido del tiempo
• Despersonalización (en casos más graves pueden llegar a sentirse apartados
de la realidad, como si simplemente fueran observadores sin participar
emocionalmente)
• Pérdida de energía
• Lentitud y agitación
• Trastornos del apetito y el peso
• Problemas de sueño
• Reducción de la libido (falta de deseo en las mujeres)
• Síntomas corporales (jaquecas, náuseas, dolores varios, calambres etc.)
Depresión reactiva
Las depresiones reactivas son las más comunes y del tipo que a todos nos es familiar. No presentan ciclos temporales regulares, por lo general no responden a las terapias físicas (fármacos) no se hallan genéticamente predispuestas y si responden a la terapia cognitivo-conductual.
Este tipo de depresión normalmente parece coincidir con un acontecimiento adverso de la vida, tal como la muerte de un ser querido, el divorcio, las desavenencias conyugales, los problemas económicos o los problemas de desempleo. El inicio de la depresión no tiene porqué ocurrir inmediatamente después del acontecimiento, sino, a veces al cabo de unas semanas o meses. La primera aparición se produce, normalmente en la vida adulta temprana y está caracterizada por sintomatología física y psicológica variada. Es un estado más benigno y no psicótico, aunque, hasta cierto punto, la recuperación se ve influida por factores de personalidad.
Depresión endógena
Este tipo de depresiones son una respuesta a algún proceso endógeno o interno desconocido. Estas depresiones no son desencadenadas por ningún acontecimiento externo; simplemente, se abalanzan sobre la persona afectada. Por lo general, presentan ciclos temporales regulares y pueden ser bipolares o unipolares. La bipolar recibe el nombre de maníaco-depresiva (el individuo pasa repetidamente de la desesperación a un estado de ánimo neutro, de aquí a un estado maníaco hiperactivo y superficialmente eufórico, para volver a la desesperación, pasando por el estado neutro). La unipolar consiste en una alternancia regular de desesperación y neutralidad, sin aparición de manía.
Las depresiones endógenas responden a menudo al tratamiento con fármacos y pueden tener un origen hormonal. También pueden hallarse genéticamente predispuestas (Ej. si la madre es depresiva y el padre alcohólico es posible que el descendiente llegue a ser depresivo. Se ha dicho que en los hombres el alcoholismo es el equivalente de la depresión en las mujeres) y sus síntomas suelen ser más graves que los de las depresiones reactivas.
Depresión orgánica
Cuando se hace un diagnóstico de depresión es importante descartar las bases orgánicas, puesto que el efecto y la conducta depresiva están asociadas muchas veces a una lesión cerebral o a la acción de ciertos fármacos.
Formulaciones de la depresión en la psicoterapia conductual
Para el tratamiento de las depresiones más comunes, las reactivas, se han formulado tres teorías en la psicoterapia conductual.
Baja proporción de reforzamiento
Según Lewinsohn la depresión se debe a una baja proporción del reforzamiento positivo seguido de respuestas específicas, bien porque existen pocos acontecimientos reforzadores en el ambiente del paciente y porque éste no suele tener respuestas gratificantes (posiblemente por falta de habilidades sociales). Según él los síntomas cognitivos y verbales de la depresión son consecuencia de la ausencia de respuestas que crea esta pérdida de reforzamiento. Es decir, el individuo deja de hacer más esfuerzos para obtener los resultados deseados porque los anteriores fracasaron. La terapia se dirige a identificar fuentes potenciales de reforzamiento en el ambiente del paciente y a desarrollar métodos para aumentar su disponibilidad (entrenamiento en habilidades sociales).
Pérdida de control: indefensión aprendida
El defensor de esta teoría es Seligman y sugiere que una persona se deprime cuando cree que su conducta tiene poca o ninguna influencia sobre el resultado de los acontecimientos, es decir, no tiene ningún control. La terapéutica incluye:
• Cambiar la posibilidad de acontecimientos provocadores de depresión con cambios ambientales.
• Reevaluar las metas y las normas del paciente para que se vuelva más realista y reducir la posibilidad de que insista en el fracaso (pueden utilizarse varios tipos de terapias cognitivas para ello).
• Desarrollar expectativas de control, por ejemplo, resaltando la variedad de habilidades sociales y comunicativas relevantes del paciente, aumentando el repertorio de actividades generales de modo que existan más oportunidades de resultados positivos y proporcionar estrategias de autocontrol eficaces.
• Modificar atributos poco realistas de los fracasos, resaltando las circunstancias que impiden el resultado deseado.
• Modificar atributos poco realistas de éxito, resaltando las cualidades personales relevantes (fomento de la autoestima).
Distorsiones cognitivas
Postulado por Beck, sugiere que el estado depresivo surge de distorsiones cognitivas basadas en un conjunto de pensamientos negativos respecto a la visión del individuo de sí mismo, del mundo y del futuro. La terapia de dirige a la variedad creciente de actividades del paciente, identificando los pensamientos automáticos que siguen a la percepción de una dificultad, generando pensamientos alternativos (no depresivos) de índole más realista y adaptable, poniendo a prueba la credibilidad de estas alternativas y modificando los supuestos inadaptados que parecen caracterizar los pensamientos automáticos que conducen a las respuestas depresivas.
Depresión y suicidio
La enfermedad psiquiátrica con más riesgo de suicidio es la depresión (entre un 10 y un 15%). Los momentos de la enfermedad con más riesgo son cuando disminuye la inhibición y la melancolía (empiezan a mejorar) o cuando se inicia la depresión. Los tres síntomas de la depresión relacionados con el suicidio son:
• Aumento del insomnio
• Aumento del abandono del cuidado personal
• Aumento del deterioro cognitivo
Existen varias opiniones sobre la significación de los síntomas psiquiátricos en el paciente suicida, aunque la mayoría de las revisiones nos indican que en una proporción del 70%, los intentos de suicidio presentan una condición depresiva que es fácil de reconocer. Los depresivos endógenos corren mayor riesgo que los depresivos reactivos, los intentos de suicidio son impulsivos, pueden decidirse una hora antes.
Los intentos de suicidio son especialmente comunes entre las mujeres menores de 35 años (más entre 15 y 24 años), los hombres lo hacen en edad más avanzada. Por clases sociales es más común en las más bajas, pero más efectivo entre las clases altas y grupos profesionales de alto estatus económico.
Factores asociados al riesgo de suicidio:
• Mujeres menores de 35 años, hombres mayores de 40
• Separación, divorcio o muerte del cónyuge
• Pérdida inminente de un ser querido
• La soledad y el aislamiento social
• Problemas económicos, paro reciente o jubilación
• Mala salud
• Ocupación de alto estatus
• Depresión (sobre todo endógena)
• Enfermedad terminal
• Problemas con alcohol y/o drogas
• Anteriores intentos de suicidio
• Historia previa de trastornos afectivos
• Historia familiar de trastornos afectivos, suicidio, alcoholismo
• Indicios suicidas (avisos o conversaciones suicidas)
• Preparativos (hacer testamento, seguros, nota suicida)
En general los pacientes suicidas están dispuestos a hablar de sus intenciones y para algunos la necesidad de desahogarse con alguien que les toma en serio es terapeuticamente positivo. Cuando existe la posibilidad de suicidio se le debe animar a que hable de ello y procurar emplear tiempo en el futuro para seguir hablando del tema con lo cual se puede facilitar el ingreso temporal en una unidad psiquiátrica y/o proporcionar la ayuda necesaria para atenuar la circunstancias que provocan el intento suicida.
Una mirada a los principales factores de riesgo
Antes podíamos decir que la mayor proporción de suicidios consumados es a partir de los 65 años pero ahora la tasa de suicidio juvenil se ha incrementado considerablemente entre los 15 y los 25 años. El desencadenante más frecuente de tentativa de suicidio es el fracaso en la relación amorosa. El 98% de los pacientes suicidas consumados tienen sintomatología de trastorno mental.
La enfermedad psiquiátrica con más riesgo es la depresión. Los momentos con más riesgo es cuando disminuye la inhibición y la melancolía, es decir, el paciente deprimido parece empezar a mejorar, o bien cuando se inicia el cuadro depresivo y todavía no nos hemos enterado. Los tres síntomas de la depresión relacionados con el suicidio son:
1. + insomnios
2. + abandono del cuidado personal
3. + deterioro cognitivo
La segunda enfermedad con mayor riesgo es la esquizofrenia y la tercera, el abuso de sustancias (alcohol y otras toxicomanías).
Es la ausencia de vida la que lleva más al suicidio que los "life events" (acontecimientos de la vida) que sólo se relacionarían con intentos. Las situaciones de cambio, ruptura y desarraigo son también factores de riesgo suicida.
La vida avanza inexorablemente como el agua de un río arrastrando al ser humano con su corriente. El hombre con su equilibrio ha de ser capaz de afrontar las circunstancias adversas que le salen al paso. La vida no es más o menos justa, más o menos injusta, mala o buena, podríamos decir que la vida tan solo ES.
La vida es posible que les parezca dura o implacable a los fracasados, a los débiles o a los deprimidos, que en vez de afrontar los obstáculos se sientan a lamentar su fracaso. Una y otra vez repiten los mismos errores sin llegar a pensar cómo evitarlos por lo que el círculo se cierra sobre ellos fracasando de nuevo.
Es inútil maldecir a la suerte, para luchar se necesita saber cómo es el adversario si no lo haces ya has perdido la batalla de antemano. Si eres fuerte y estás equilibrado, tienes mucho ganado y adaptarte a las circunstancias es coser y cantar. Cuando el interior alcanza el equilibrio es difícil que, llegado el fracaso, nos afecte porque nos encontraremos ante un adversario al que conocemos y contra el que podremos combatir todavía si cabe más fuerte.
Consideraremos tres tipos de depresión agrupadas bajo la categoría de trastornos afectivos:
• Depresión reactiva o neurótica
• Depresión endógena
• Depresión orgánica
Las tres tienen en común los siguientes factores:
• Humor depresivo
• Pérdida de placer e interés
• Inutilidad y culpabilidad
• Baja autoestima
• Incapacidad
• Pensamientos suicidas
• Ansiedad
• Dificultades para pensar
• Obsesiones y paranoia
• Perturbación del sentido del tiempo
• Despersonalización (en casos más graves pueden llegar a sentirse apartados
de la realidad, como si simplemente fueran observadores sin participar
emocionalmente)
• Pérdida de energía
• Lentitud y agitación
• Trastornos del apetito y el peso
• Problemas de sueño
• Reducción de la libido (falta de deseo en las mujeres)
• Síntomas corporales (jaquecas, náuseas, dolores varios, calambres etc.)
Depresión reactiva
Las depresiones reactivas son las más comunes y del tipo que a todos nos es familiar. No presentan ciclos temporales regulares, por lo general no responden a las terapias físicas (fármacos) no se hallan genéticamente predispuestas y si responden a la terapia cognitivo-conductual.
Este tipo de depresión normalmente parece coincidir con un acontecimiento adverso de la vida, tal como la muerte de un ser querido, el divorcio, las desavenencias conyugales, los problemas económicos o los problemas de desempleo. El inicio de la depresión no tiene porqué ocurrir inmediatamente después del acontecimiento, sino, a veces al cabo de unas semanas o meses. La primera aparición se produce, normalmente en la vida adulta temprana y está caracterizada por sintomatología física y psicológica variada. Es un estado más benigno y no psicótico, aunque, hasta cierto punto, la recuperación se ve influida por factores de personalidad.
Depresión endógena
Este tipo de depresiones son una respuesta a algún proceso endógeno o interno desconocido. Estas depresiones no son desencadenadas por ningún acontecimiento externo; simplemente, se abalanzan sobre la persona afectada. Por lo general, presentan ciclos temporales regulares y pueden ser bipolares o unipolares. La bipolar recibe el nombre de maníaco-depresiva (el individuo pasa repetidamente de la desesperación a un estado de ánimo neutro, de aquí a un estado maníaco hiperactivo y superficialmente eufórico, para volver a la desesperación, pasando por el estado neutro). La unipolar consiste en una alternancia regular de desesperación y neutralidad, sin aparición de manía.
Las depresiones endógenas responden a menudo al tratamiento con fármacos y pueden tener un origen hormonal. También pueden hallarse genéticamente predispuestas (Ej. si la madre es depresiva y el padre alcohólico es posible que el descendiente llegue a ser depresivo. Se ha dicho que en los hombres el alcoholismo es el equivalente de la depresión en las mujeres) y sus síntomas suelen ser más graves que los de las depresiones reactivas.
Depresión orgánica
Cuando se hace un diagnóstico de depresión es importante descartar las bases orgánicas, puesto que el efecto y la conducta depresiva están asociadas muchas veces a una lesión cerebral o a la acción de ciertos fármacos.
Formulaciones de la depresión en la psicoterapia conductual
Para el tratamiento de las depresiones más comunes, las reactivas, se han formulado tres teorías en la psicoterapia conductual.
Baja proporción de reforzamiento
Según Lewinsohn la depresión se debe a una baja proporción del reforzamiento positivo seguido de respuestas específicas, bien porque existen pocos acontecimientos reforzadores en el ambiente del paciente y porque éste no suele tener respuestas gratificantes (posiblemente por falta de habilidades sociales). Según él los síntomas cognitivos y verbales de la depresión son consecuencia de la ausencia de respuestas que crea esta pérdida de reforzamiento. Es decir, el individuo deja de hacer más esfuerzos para obtener los resultados deseados porque los anteriores fracasaron. La terapia se dirige a identificar fuentes potenciales de reforzamiento en el ambiente del paciente y a desarrollar métodos para aumentar su disponibilidad (entrenamiento en habilidades sociales).
Pérdida de control: indefensión aprendida
El defensor de esta teoría es Seligman y sugiere que una persona se deprime cuando cree que su conducta tiene poca o ninguna influencia sobre el resultado de los acontecimientos, es decir, no tiene ningún control. La terapéutica incluye:
• Cambiar la posibilidad de acontecimientos provocadores de depresión con cambios ambientales.
• Reevaluar las metas y las normas del paciente para que se vuelva más realista y reducir la posibilidad de que insista en el fracaso (pueden utilizarse varios tipos de terapias cognitivas para ello).
• Desarrollar expectativas de control, por ejemplo, resaltando la variedad de habilidades sociales y comunicativas relevantes del paciente, aumentando el repertorio de actividades generales de modo que existan más oportunidades de resultados positivos y proporcionar estrategias de autocontrol eficaces.
• Modificar atributos poco realistas de los fracasos, resaltando las circunstancias que impiden el resultado deseado.
• Modificar atributos poco realistas de éxito, resaltando las cualidades personales relevantes (fomento de la autoestima).
Distorsiones cognitivas
Postulado por Beck, sugiere que el estado depresivo surge de distorsiones cognitivas basadas en un conjunto de pensamientos negativos respecto a la visión del individuo de sí mismo, del mundo y del futuro. La terapia de dirige a la variedad creciente de actividades del paciente, identificando los pensamientos automáticos que siguen a la percepción de una dificultad, generando pensamientos alternativos (no depresivos) de índole más realista y adaptable, poniendo a prueba la credibilidad de estas alternativas y modificando los supuestos inadaptados que parecen caracterizar los pensamientos automáticos que conducen a las respuestas depresivas.
Depresión y suicidio
La enfermedad psiquiátrica con más riesgo de suicidio es la depresión (entre un 10 y un 15%). Los momentos de la enfermedad con más riesgo son cuando disminuye la inhibición y la melancolía (empiezan a mejorar) o cuando se inicia la depresión. Los tres síntomas de la depresión relacionados con el suicidio son:
• Aumento del insomnio
• Aumento del abandono del cuidado personal
• Aumento del deterioro cognitivo
Existen varias opiniones sobre la significación de los síntomas psiquiátricos en el paciente suicida, aunque la mayoría de las revisiones nos indican que en una proporción del 70%, los intentos de suicidio presentan una condición depresiva que es fácil de reconocer. Los depresivos endógenos corren mayor riesgo que los depresivos reactivos, los intentos de suicidio son impulsivos, pueden decidirse una hora antes.
Los intentos de suicidio son especialmente comunes entre las mujeres menores de 35 años (más entre 15 y 24 años), los hombres lo hacen en edad más avanzada. Por clases sociales es más común en las más bajas, pero más efectivo entre las clases altas y grupos profesionales de alto estatus económico.
Factores asociados al riesgo de suicidio:
• Mujeres menores de 35 años, hombres mayores de 40
• Separación, divorcio o muerte del cónyuge
• Pérdida inminente de un ser querido
• La soledad y el aislamiento social
• Problemas económicos, paro reciente o jubilación
• Mala salud
• Ocupación de alto estatus
• Depresión (sobre todo endógena)
• Enfermedad terminal
• Problemas con alcohol y/o drogas
• Anteriores intentos de suicidio
• Historia previa de trastornos afectivos
• Historia familiar de trastornos afectivos, suicidio, alcoholismo
• Indicios suicidas (avisos o conversaciones suicidas)
• Preparativos (hacer testamento, seguros, nota suicida)
En general los pacientes suicidas están dispuestos a hablar de sus intenciones y para algunos la necesidad de desahogarse con alguien que les toma en serio es terapeuticamente positivo. Cuando existe la posibilidad de suicidio se le debe animar a que hable de ello y procurar emplear tiempo en el futuro para seguir hablando del tema con lo cual se puede facilitar el ingreso temporal en una unidad psiquiátrica y/o proporcionar la ayuda necesaria para atenuar la circunstancias que provocan el intento suicida.
Una mirada a los principales factores de riesgo
Antes podíamos decir que la mayor proporción de suicidios consumados es a partir de los 65 años pero ahora la tasa de suicidio juvenil se ha incrementado considerablemente entre los 15 y los 25 años. El desencadenante más frecuente de tentativa de suicidio es el fracaso en la relación amorosa. El 98% de los pacientes suicidas consumados tienen sintomatología de trastorno mental.
La enfermedad psiquiátrica con más riesgo es la depresión. Los momentos con más riesgo es cuando disminuye la inhibición y la melancolía, es decir, el paciente deprimido parece empezar a mejorar, o bien cuando se inicia el cuadro depresivo y todavía no nos hemos enterado. Los tres síntomas de la depresión relacionados con el suicidio son:
1. + insomnios
2. + abandono del cuidado personal
3. + deterioro cognitivo
La segunda enfermedad con mayor riesgo es la esquizofrenia y la tercera, el abuso de sustancias (alcohol y otras toxicomanías).
Es la ausencia de vida la que lleva más al suicidio que los "life events" (acontecimientos de la vida) que sólo se relacionarían con intentos. Las situaciones de cambio, ruptura y desarraigo son también factores de riesgo suicida.
La vida avanza inexorablemente como el agua de un río arrastrando al ser humano con su corriente. El hombre con su equilibrio ha de ser capaz de afrontar las circunstancias adversas que le salen al paso. La vida no es más o menos justa, más o menos injusta, mala o buena, podríamos decir que la vida tan solo ES.
La vida es posible que les parezca dura o implacable a los fracasados, a los débiles o a los deprimidos, que en vez de afrontar los obstáculos se sientan a lamentar su fracaso. Una y otra vez repiten los mismos errores sin llegar a pensar cómo evitarlos por lo que el círculo se cierra sobre ellos fracasando de nuevo.
Es inútil maldecir a la suerte, para luchar se necesita saber cómo es el adversario si no lo haces ya has perdido la batalla de antemano. Si eres fuerte y estás equilibrado, tienes mucho ganado y adaptarte a las circunstancias es coser y cantar. Cuando el interior alcanza el equilibrio es difícil que, llegado el fracaso, nos afecte porque nos encontraremos ante un adversario al que conocemos y contra el que podremos combatir todavía si cabe más fuerte.
La psicología y el cine...
Estimados alumnos del Prieto:
Aprovecho esta entrada para publicar un artículo sobre el tratamiento que se concede desde la gran pantalla a enfermedades mentales. Hay un libro muy bueno de una señora, llamada Beatriz Vera Poseck, que habla de la forma en que el cine explota estas cuestiones psicológicas. No he tenido oportunidad de leerlo, pero me gustaría encontrarlo ya que me parece un tema interesantísimo el que aborda. Intentad plantearos este aspecto en vuestros trabajos, incidiendo en cómo se ha tratado el tema de la película que hayáis elegido en el cine,comparando su análisis con otras propuestas cinematográficas que conozcáis. Os puede quedar un trabajo precioso (es un consejo más que os doy, a ver si me sorprendéis...).
Gracias a todos por vuestras colaboraciones y seguid así, tratando de expresaros por escrito (por favor cuidad las faltas de ortografía!!!!!!!!!!!!!!!!! En la PAU os penalizan!!!!!!!!!!!!!!!, tened mucho cuidado con eso, al año que viene váis a la facultad, que no se diga que no sabéis escribir...no os lo toméis mal, os lo digo desde el cariño).
Enfermedades mentales en el cine: esquizofrenia y múltiples personalidades
El libro de Beatriz Vera Poseck, ‘Imágenes de la locura’ explica los diferentes tipos de enfermedades mentales y cómo las ha mostrado el cine a lo largo de su historia. Me resultan muy interesantes en concreto dos síndromes que se asemejan mucho en cuanto a sus síntomas, pero que no son ni mucho menos iguales: la esquizofrenia y el trastorno de identidad disociativo, es decir, las múltiples personalidades. Algunas películas reflejan uno y otras, el otro. Existen films que los confunden o que no se “mojan” lo suficiente como para que sepamos si están tratando uno u otro.
A continuación trataré de establecer las diferencias y de dar ejemplos de películas para cada caso. Advierto, sin embargo que, ya que estas enfermedades dan pie a muchos giros de guión, éste va a ser un artículo tuneado, es decir, plagado de spoilers (y pido perdón por el pésimo chiste). En general son películas muy difundidas que casi seguro que ya conocéis, pero por si acaso, yo lo aviso. Al final de casi todos estos films, descubriremos el giro de guión que ya se ha hecho constante en las cintas que tratan ambos trastornos: era él. Giro que ya es muy difícil que nos sorprenda al haberse utilizado tantas veces y que aparece analizado en este artículo.
Esquizofrenia
La persona enferma de esquizofrenia puede sufrir alucinaciones de muchos tipos. En un caso extremo, estas visiones le llevan a ver a otras personas que no existen, a hablar con ellas y creer que están ahí. Quien sufre este problema lo que hace es “proyectar” otra u otras personalidades hacia fuera. En palabras de la autora del libro, se produce un “desdoblamiento externo”. Según tengo entendido, estas otras personalidades (que ya las ve como si existieran) son reflejo de sus anhelos frustrados, de su ira o de cualquier otro sentimiento reprimido. Como no es capaz de comportarse de determinada manera, crea a otro ser que sí lo hace. ‘Imágenes de la locura’ hace hincapié en que habitualmente los esquizofrénicos no son violentos y que tampoco se trata de psicópatas, como nos ha hecho creer el cine.
Un ejemplo que me parece que es canónico de cine que representa la esquizofrenia es ‘El club de la lucha’ (‘Fight Club’, 1999), de David Fincher, basado en la novela de Chuck Palahniuk. Hablaré más adelante con detenimiento de esta película y explicaré por qué la pongo de ejemplo de esquizofrenia, mientras Vera Poseck la sitúa en el trastorno de identidad disociativo. Otros títulos que comenta la autora en su libro como representaciones de la esquizofrenia son: ‘Spider’ (2002), de David Cronenberg; ‘Una mente maravillosa’ (‘A Beautiful Mind’, 2001), de Ron Howard, o ‘El resplandor’ (‘The Shinning’, 1980), de Stanley Kubrick; entre muchos otros.
Trastorno de identidad disociativo (TID.
La persona que sufre trastorno de identidad disociativo, en lugar de ver a otros que no existen, lo que hace es “alternar” sus personalidades. Como dice Vera Poseck, “en el TID, el desdoblamiento es interno”. Unas identidades pueden tener o no tener consciencia de las demás. Y es muy frecuente que entre ellas entren en conflicto. Es una enfermedad que no ha sido catalogada oficialmente hasta hace muy poco tiempo y que muchos achacan a los tratamientos hipnóticos de los propios psiquiatras en pacientes muy fáciles de sugestionar. A pesar de eso, el cambio es tal que cada personalidad puede tener diferentes capacidades físicas o incluso pueden no compartir achaques como el asma o las alergias. Se suele dar más en mujeres y casi todos los casos se han documentado en EE.UU.
Dos psicólogos publicaron en 1957 un libro que narraba el caso de Chris Costner Sizemore, que desarrolló hasta cuatro personalidades. Fue tal el éxito del libro, que ese mismo año se rodó ‘Las tres caras de Eva’ (‘The Three Faces of Eve’, 1957) de Nunnally Johnson. ‘Sybil’ fue un libro en 1973 y una película en 1976, que también trataban el caso real de una joven con dieciséis personalidades y de su psicóloga. Otro caso paradigmático es el de ‘El Dr. Jeckyll y Mr. Hyde’, que al parecer representaba la preocupación del propio Stevenson por sentir dos personalidades convivir en su interior.
Un buen ejemplo de TID en el audiovisual sería el capítulo 11 de la 1ª temporada de ‘A golpe de bisturí’ (‘Nip/Tuck’), titulado ‘Montana/Sassy/Justice’, como los distintos nombres de las personalidades de la paciente. En la actualidad, el cine ha tratado este trastorno para mostrarnos psicópatas y asesinos, cosa poco frecuente en estos enfermos. ‘El escondite’ (‘Hide and Seek’, 2005), de John Polson; ‘The Crowded Room’ (2006), de Joel Schumacher; ‘Session 9’ (2001), de Brad Anderson, y varios films de Brian de Palma, además de los ya mencionados, son algunos de los títulos que analiza Vera Poseck en su libro. La autora también menciona ‘Psicosis’, aunque la engloba dentro de la esquizofrenia. Más abajo comentaré detenidamente la película de Hitchcock.
Diferencias en la representación cinematográfica
En cine se podría decir que la esquizofrenia y el trastorno de identidad disociativo se distinguen en si la persona que sufre la enfermedad es interpretada por el mismo/a actor o actriz o por diferentes actores y actrices. Lo normal es que, si se trata de síndrome de múltiple personalidad, siempre sea el mismo/a actor o actriz — ayudándose a veces de disfraces y maquillaje— y en el caso de esquizofrenia sean distintos. La película ‘Identidad’ (‘Identity’, 2003), de James Mangold, sería una excepción, pues presenta la gran trampa de guión de que lo que vemos está ocurriendo dentro del cerebro del protagonista y por eso se trata de numerosos actores.
‘Psicosis’: un caso polémico
Se ha debatido mucho sobre si películas como ‘Psicosis’ (‘Psycho’, 1960), de Alfred Hitchcock, confunden o no estos dos trastornos. Siguiendo la regla de uno o varios actores, ‘Psicosis’ debería tratar el TID. Ya que nunca vemos a Norman Bates y a su madre al mismo tiempo, se podría entender que el personaje de Anthony Perkins sufre disociación de identidad, con distintas personalidades internas que son capaces de hablar entre sí, contestarse y replicarse, porque cambian de una a otra muy rápidamente. Las personalidades múltiples pueden entrar en conflicto porque cada una quiere una cosa y, como comparten el cuerpo, o bien unas tienen que hacer lo que otra quiera, o bien llegar a un acuerdo. Ya que entran en conflicto es posible que discutan como se escucha en ‘Psicosis’.
Lo que hace que la película resulte confusa es que Norman habla a Marion (Janet Leigh) de su madre como si ésta existiera. Esto sólo se daría en los casos de esquizofrenia, en los que el enfermo pierde la conexión con la realidad y ve como reales sus alucinaciones. En el TID la conexión con la realidad no se pierde. La única explicación posible a este hecho sería que Norman, conscientemente, quisiera dar una justificación a las voces que sabe que Marion ha oído, pues sabe que padece la enfermedad. Para adaptar esta película tanto a una enfermedad como a la otra, hay que forzar mucho las suposiciones, como las que yo he dado de que las personalidades cambian ipso facto y lo de que Norman sea consciente y finja que su madre vive. El hecho de que el film sea anterior al establecimiento de la definición oficial de la enfermedad puede influir bastante en su ambigüedad.
‘El club de la lucha’: yo, pero más guapo, más fuerte y más atrevido
En ‘El club de la lucha’ (‘Fight Club’, 1999), de David Fincher, Jack (Edward Norton) ha proyectado en Taylor Durden (Brad Pitt) las características que él desearía tener o que tiene, pero que esconde. Taylor es más fuerte, más guapo y más atrevido que Jack. Entonces, Taylor no sólo actúa en su lugar, sino que también martiriza física y psicológicamente a Norton por no comportarse al 100% como le gustaría. La violencia de la cinta es la catarsis del yuppie adocenado que interpreta Norton, actor que representa a un personaje con trastorno de identidad disociativo en ‘Las dos caras de la verdad’ (‘Primal Fear’, 1996), de Gregory Hoblit.
No podemos decir con claridad si las películas son correctas o incorrectas a la hora de tratar estos temas debido a que ello depende de cómo interpretemos cada uno las imágenes y sonidos que aparecen en ellas. Por ejemplo, en ‘El club de la lucha’, Beatriz Vera Poseck entiende que Brad Pitt está mostrado como un cuerpo aparte a modo de licencia narrativa o de estrategia de Fincher y, por tanto, estamos ante un caso de TID. Pero me parece menos rebuscado ver al personaje de Pitt como una alucinación externa de Edward Norton y, entonces, claramente nos encontraríamos ante la esquizofrenia, como afirman otros entendidos. Así se cumpliría también la regla de: varios actores, esquizofrenia. Lo que dice Vera Poseck es que se trata de identidad disociada porque a veces Norton tiene que sufrir las consecuencias de lo que ha hecho Pitt mientras Jack se había transformado en Taylor Durden, sin embargo, ella misma explica que en este síndrome “las distintas personalidades se presentan por lo general como si se controlaran secuencialmente, apareciendo una detrás de la otra” y en ‘El club de la lucha’ es frecuente verlos a los dos, no sólo juntos, sino incluso enfrentados. Enfermedades mentales en el cine (II): distintos tipos de amnesia.
Beatriz Maldivia 13 septiembre 2006
DISTINTOS TIPOS DE AMNESIA
Hace poco publiqué en Blogdecine un artículo que intentaba diferenciar la esquizofrenia del trastorno de personalidad múltiple y decidir qué films trataban cada uno de los dos desórdenes. De nuevo según el libro ‘Imágenes de la locura: la psicología en el cine’, de Beatriz Vera Poseck, me parece interesante distinguir ahora los tipos de amnesia que existen, que se diferencian principalmente por sus causas, y también tratar de esclarecer los errores que se cometen en muchas películas al tocar estos problemas.
La amnesia orgánica se produce por intoxicaciones o deficiencias que afecten al cerebro o tras sufrir un traumatismo craneal, por ejemplo, durante un accidente o una agresión. Implica necesariamente un daño físico del cerebro. La amnesia disociativa puede darse también tras un accidente o un ataque, pero es únicamente psicológica. El cerebro no ha sufrido daños físicos, pero la mente del individuo “elige” prescindir de una parte de sus recuerdos, pues le resultan traumáticos o dolorosos.
El error en el cine suele darse al plantear en sus personajes amnesias orgánicas, es decir, causadas por problemas físicos, pero dotarlos de síntomas que sólo son propios de las amnesias disociativas o psicológicas. Las amnesias orgánicas casi nunca conllevan una pérdida de la identidad, así que los pacientes siguen sabiendo cómo se llaman, quiénes son y dónde viven. En la amnesia disociativa, esto puede ocurrir en raras ocasiones. El cine casi siempre muestra casos en los que se da la pérdida de identidad y su falta de rigor está en asociarlos con la amnesia orgánica.
También es un error mostrar una amnesia orgánica sin presentar un síntoma común a todas ellas: la amnesia anterógrada. Ésta consiste en la incapacidad para aprender y fijar cosas nuevas, para retener recuerdos que se acaban de producir, que se están produciendo en ese momento, como lo que le ocurre a Dory, de ‘Buscando a Nemo’ (la memoria de todos los peces es así) o a Guy Pearce en ‘Memento’. Lo que muestra siempre el cine es la memoria retrógrada, la que se refiere a hechos del pasado, que también se produce en los casos de golpes y lesiones físicas del cerebro, por lo tanto, en este aspecto reflejan bien el trastorno, pero olvidan que necesariamente debería ir asociada a la amnesia anterógrada.
En casos de amnesias retrógradas, ya sean orgánicas o disociativas, la memoria semántica y la de procedimientos no se pierden. Se olvidan recuerdos autobiográficos, pero nunca las habilidades que sabemos desempeñar mecánicamente. Así que un paciente con amnesia siempre sabrá hablar. Las aptitudes y los conocimientos se almacenan de forma diferente que los recuerdos, por eso no se pierden. Esto queda muy bien ejemplificado en ‘Memoria letal’ (‘Long Kiss Goodnight’, 1996), de Renny Harlin, pues el momento en que la protagonista (Geena Davis) sospecha que es otra persona es cuando descubre que puede manejar el cuchillo con una maestría que sorprende a propios y extraños.
En la amnesia orgánica retrógrada, como hemos señalado, se olvidan recuerdos autobiográficos, que pueden remontarse pocos o muchos años, pero es muy raro que se pierdan todos los recuerdos biográficos, incluidos los de la niñez. Se suele olvidar hasta un momento X, por ejemplo, hasta los 20 años. La cantidad de recuerdos olvidados dependerá de la gravedad del traumatismo, pero, repetimos, nunca llegará a ser tan grave como para olvidar quiénes somos, a pesar de lo que muestran muchos films. En la disociativa, sí que podrían llegar a perderse todos los recuerdos y con ellos, la identidad.
Tras un traumatismo se puede producir una amnesia postraumática, que llega a curarse al cabo de un tiempo, o un síndrome amnésico, que es crónico. En este último caso la amnesia anterógrada es el síntoma principal. Dentro del síndrome amnésico, hay un trastorno muy extremo y poco común que se llama Síndrome de Korsakoff y que se produce por una lesión irreversible en el cerebro provocada por falta de una vitamina y alcoholismo. En el Korsakoff se puede dar amnesia retrógrada, por lo que los pacientes viven como en el pasado, creen que están en el año, digamos 1980, y si se miran al espejo y si se ven viejos, sufren un shock, al igual que pueden no reconocer a personas que conocían desde hace años. Pero principalmente se sufre anmesia anterógrada, por lo que no retendrán ninguna información nueva.
A este síndrome se acercan pocas películas, aunque está bien retratado en ‘Sé quién eres’ (1999), de Patricia Ferreira. ‘50 primeras citas’ (2004), de Peter Segal, inventa una forma inexistente de Korsakoff. ‘Memento’ (2000), de Christopher Nolan, podría ser un caso de Korsakoff, salvo porque el paciente es consciente de su problema y toma medidas para sobrellevarlo, lo que es impensable en este síndrome.
Algunos de los títulos que analiza la autora dentro de la amnesia orgánica son ‘El gran dictador’ (1940), de Charles Chaplin; ‘El jardín de las delicias’ (1970), de Carlos Saura; ‘Memento’ (2000), de Christopher Nolan; ‘The Majestic’ (2001), de Frank Darabont, y ‘Un hombre sin pasado’ (2002), de Aki Kaurismäki (en la fotografía).
La amnesia disociativa, es decir, la que no se debe a ningún golpe ni lesión física en el cerebro, es la que solemos asociar a las “lagunas de memoria”. Puede ser de diferentes tipos: localizada, que es la que se refiere a un momento concreto en el tiempo y es la más común; selectiva, en la que se pierden algunos recuerdos de un tiempo determinado, pero no otros; sistematizada, que habla de la pérdida de un tipo específico de recuerdos, por ejemplo, los relacionados con el trabajo, y generalizada, que es la que conlleva la pérdida de todos los recuerdos, incluida la niñez, y por tanto de la identidad y que, como ya hemos dicho, se trata muy a menudo en el cine a pesar de ser poco frecuente. Existen poquísimos casos de amnesia continua en la amnesia disociativa y serían los únicos que padecerían amnesia anterógrada en el caso de los trastornos exclusivamente psicológicos, cosa que sí es común en los físicos.
Se llama fuga disociativa a la aparición de esta amnesia psicológica durante episodios finitos de tiempo. En estos casos, sí que es frecuente la pérdida de la identidad.
En el capítulo de amnesia disociativa y fuga disociativa, Vera Poseck incluye, entre otras, las películas ‘Recuerda’ (1945), de Alfred Hitchcock; ‘De repente el último verano’ (1959), de Joseph L. Mankievicz, ‘El mensajero del miedo’ (‘The Manchurian Candidate’), de John Frankenheimer en 1962 y de Jonathan Demme en 2004; ‘La noche de los cristales rotos’ (1991), de Wolfgang Petersen; ‘Morir todavía’ (1991), de Kenneth Branagh, y ‘El maquinista’ (2004), de Brad Anderson, cuyo film anterior, ‘Session 9’ merecía ser estudiado en el apartado de trastorno de identidad disociativo.
Aprovecho esta entrada para publicar un artículo sobre el tratamiento que se concede desde la gran pantalla a enfermedades mentales. Hay un libro muy bueno de una señora, llamada Beatriz Vera Poseck, que habla de la forma en que el cine explota estas cuestiones psicológicas. No he tenido oportunidad de leerlo, pero me gustaría encontrarlo ya que me parece un tema interesantísimo el que aborda. Intentad plantearos este aspecto en vuestros trabajos, incidiendo en cómo se ha tratado el tema de la película que hayáis elegido en el cine,comparando su análisis con otras propuestas cinematográficas que conozcáis. Os puede quedar un trabajo precioso (es un consejo más que os doy, a ver si me sorprendéis...).
Gracias a todos por vuestras colaboraciones y seguid así, tratando de expresaros por escrito (por favor cuidad las faltas de ortografía!!!!!!!!!!!!!!!!! En la PAU os penalizan!!!!!!!!!!!!!!!, tened mucho cuidado con eso, al año que viene váis a la facultad, que no se diga que no sabéis escribir...no os lo toméis mal, os lo digo desde el cariño).
Enfermedades mentales en el cine: esquizofrenia y múltiples personalidades
El libro de Beatriz Vera Poseck, ‘Imágenes de la locura’ explica los diferentes tipos de enfermedades mentales y cómo las ha mostrado el cine a lo largo de su historia. Me resultan muy interesantes en concreto dos síndromes que se asemejan mucho en cuanto a sus síntomas, pero que no son ni mucho menos iguales: la esquizofrenia y el trastorno de identidad disociativo, es decir, las múltiples personalidades. Algunas películas reflejan uno y otras, el otro. Existen films que los confunden o que no se “mojan” lo suficiente como para que sepamos si están tratando uno u otro.
A continuación trataré de establecer las diferencias y de dar ejemplos de películas para cada caso. Advierto, sin embargo que, ya que estas enfermedades dan pie a muchos giros de guión, éste va a ser un artículo tuneado, es decir, plagado de spoilers (y pido perdón por el pésimo chiste). En general son películas muy difundidas que casi seguro que ya conocéis, pero por si acaso, yo lo aviso. Al final de casi todos estos films, descubriremos el giro de guión que ya se ha hecho constante en las cintas que tratan ambos trastornos: era él. Giro que ya es muy difícil que nos sorprenda al haberse utilizado tantas veces y que aparece analizado en este artículo.
Esquizofrenia
La persona enferma de esquizofrenia puede sufrir alucinaciones de muchos tipos. En un caso extremo, estas visiones le llevan a ver a otras personas que no existen, a hablar con ellas y creer que están ahí. Quien sufre este problema lo que hace es “proyectar” otra u otras personalidades hacia fuera. En palabras de la autora del libro, se produce un “desdoblamiento externo”. Según tengo entendido, estas otras personalidades (que ya las ve como si existieran) son reflejo de sus anhelos frustrados, de su ira o de cualquier otro sentimiento reprimido. Como no es capaz de comportarse de determinada manera, crea a otro ser que sí lo hace. ‘Imágenes de la locura’ hace hincapié en que habitualmente los esquizofrénicos no son violentos y que tampoco se trata de psicópatas, como nos ha hecho creer el cine.
Un ejemplo que me parece que es canónico de cine que representa la esquizofrenia es ‘El club de la lucha’ (‘Fight Club’, 1999), de David Fincher, basado en la novela de Chuck Palahniuk. Hablaré más adelante con detenimiento de esta película y explicaré por qué la pongo de ejemplo de esquizofrenia, mientras Vera Poseck la sitúa en el trastorno de identidad disociativo. Otros títulos que comenta la autora en su libro como representaciones de la esquizofrenia son: ‘Spider’ (2002), de David Cronenberg; ‘Una mente maravillosa’ (‘A Beautiful Mind’, 2001), de Ron Howard, o ‘El resplandor’ (‘The Shinning’, 1980), de Stanley Kubrick; entre muchos otros.
Trastorno de identidad disociativo (TID.
La persona que sufre trastorno de identidad disociativo, en lugar de ver a otros que no existen, lo que hace es “alternar” sus personalidades. Como dice Vera Poseck, “en el TID, el desdoblamiento es interno”. Unas identidades pueden tener o no tener consciencia de las demás. Y es muy frecuente que entre ellas entren en conflicto. Es una enfermedad que no ha sido catalogada oficialmente hasta hace muy poco tiempo y que muchos achacan a los tratamientos hipnóticos de los propios psiquiatras en pacientes muy fáciles de sugestionar. A pesar de eso, el cambio es tal que cada personalidad puede tener diferentes capacidades físicas o incluso pueden no compartir achaques como el asma o las alergias. Se suele dar más en mujeres y casi todos los casos se han documentado en EE.UU.
Dos psicólogos publicaron en 1957 un libro que narraba el caso de Chris Costner Sizemore, que desarrolló hasta cuatro personalidades. Fue tal el éxito del libro, que ese mismo año se rodó ‘Las tres caras de Eva’ (‘The Three Faces of Eve’, 1957) de Nunnally Johnson. ‘Sybil’ fue un libro en 1973 y una película en 1976, que también trataban el caso real de una joven con dieciséis personalidades y de su psicóloga. Otro caso paradigmático es el de ‘El Dr. Jeckyll y Mr. Hyde’, que al parecer representaba la preocupación del propio Stevenson por sentir dos personalidades convivir en su interior.
Un buen ejemplo de TID en el audiovisual sería el capítulo 11 de la 1ª temporada de ‘A golpe de bisturí’ (‘Nip/Tuck’), titulado ‘Montana/Sassy/Justice’, como los distintos nombres de las personalidades de la paciente. En la actualidad, el cine ha tratado este trastorno para mostrarnos psicópatas y asesinos, cosa poco frecuente en estos enfermos. ‘El escondite’ (‘Hide and Seek’, 2005), de John Polson; ‘The Crowded Room’ (2006), de Joel Schumacher; ‘Session 9’ (2001), de Brad Anderson, y varios films de Brian de Palma, además de los ya mencionados, son algunos de los títulos que analiza Vera Poseck en su libro. La autora también menciona ‘Psicosis’, aunque la engloba dentro de la esquizofrenia. Más abajo comentaré detenidamente la película de Hitchcock.
Diferencias en la representación cinematográfica
En cine se podría decir que la esquizofrenia y el trastorno de identidad disociativo se distinguen en si la persona que sufre la enfermedad es interpretada por el mismo/a actor o actriz o por diferentes actores y actrices. Lo normal es que, si se trata de síndrome de múltiple personalidad, siempre sea el mismo/a actor o actriz — ayudándose a veces de disfraces y maquillaje— y en el caso de esquizofrenia sean distintos. La película ‘Identidad’ (‘Identity’, 2003), de James Mangold, sería una excepción, pues presenta la gran trampa de guión de que lo que vemos está ocurriendo dentro del cerebro del protagonista y por eso se trata de numerosos actores.
‘Psicosis’: un caso polémico
Se ha debatido mucho sobre si películas como ‘Psicosis’ (‘Psycho’, 1960), de Alfred Hitchcock, confunden o no estos dos trastornos. Siguiendo la regla de uno o varios actores, ‘Psicosis’ debería tratar el TID. Ya que nunca vemos a Norman Bates y a su madre al mismo tiempo, se podría entender que el personaje de Anthony Perkins sufre disociación de identidad, con distintas personalidades internas que son capaces de hablar entre sí, contestarse y replicarse, porque cambian de una a otra muy rápidamente. Las personalidades múltiples pueden entrar en conflicto porque cada una quiere una cosa y, como comparten el cuerpo, o bien unas tienen que hacer lo que otra quiera, o bien llegar a un acuerdo. Ya que entran en conflicto es posible que discutan como se escucha en ‘Psicosis’.
Lo que hace que la película resulte confusa es que Norman habla a Marion (Janet Leigh) de su madre como si ésta existiera. Esto sólo se daría en los casos de esquizofrenia, en los que el enfermo pierde la conexión con la realidad y ve como reales sus alucinaciones. En el TID la conexión con la realidad no se pierde. La única explicación posible a este hecho sería que Norman, conscientemente, quisiera dar una justificación a las voces que sabe que Marion ha oído, pues sabe que padece la enfermedad. Para adaptar esta película tanto a una enfermedad como a la otra, hay que forzar mucho las suposiciones, como las que yo he dado de que las personalidades cambian ipso facto y lo de que Norman sea consciente y finja que su madre vive. El hecho de que el film sea anterior al establecimiento de la definición oficial de la enfermedad puede influir bastante en su ambigüedad.
‘El club de la lucha’: yo, pero más guapo, más fuerte y más atrevido
En ‘El club de la lucha’ (‘Fight Club’, 1999), de David Fincher, Jack (Edward Norton) ha proyectado en Taylor Durden (Brad Pitt) las características que él desearía tener o que tiene, pero que esconde. Taylor es más fuerte, más guapo y más atrevido que Jack. Entonces, Taylor no sólo actúa en su lugar, sino que también martiriza física y psicológicamente a Norton por no comportarse al 100% como le gustaría. La violencia de la cinta es la catarsis del yuppie adocenado que interpreta Norton, actor que representa a un personaje con trastorno de identidad disociativo en ‘Las dos caras de la verdad’ (‘Primal Fear’, 1996), de Gregory Hoblit.
No podemos decir con claridad si las películas son correctas o incorrectas a la hora de tratar estos temas debido a que ello depende de cómo interpretemos cada uno las imágenes y sonidos que aparecen en ellas. Por ejemplo, en ‘El club de la lucha’, Beatriz Vera Poseck entiende que Brad Pitt está mostrado como un cuerpo aparte a modo de licencia narrativa o de estrategia de Fincher y, por tanto, estamos ante un caso de TID. Pero me parece menos rebuscado ver al personaje de Pitt como una alucinación externa de Edward Norton y, entonces, claramente nos encontraríamos ante la esquizofrenia, como afirman otros entendidos. Así se cumpliría también la regla de: varios actores, esquizofrenia. Lo que dice Vera Poseck es que se trata de identidad disociada porque a veces Norton tiene que sufrir las consecuencias de lo que ha hecho Pitt mientras Jack se había transformado en Taylor Durden, sin embargo, ella misma explica que en este síndrome “las distintas personalidades se presentan por lo general como si se controlaran secuencialmente, apareciendo una detrás de la otra” y en ‘El club de la lucha’ es frecuente verlos a los dos, no sólo juntos, sino incluso enfrentados. Enfermedades mentales en el cine (II): distintos tipos de amnesia.
Beatriz Maldivia 13 septiembre 2006
DISTINTOS TIPOS DE AMNESIA
Hace poco publiqué en Blogdecine un artículo que intentaba diferenciar la esquizofrenia del trastorno de personalidad múltiple y decidir qué films trataban cada uno de los dos desórdenes. De nuevo según el libro ‘Imágenes de la locura: la psicología en el cine’, de Beatriz Vera Poseck, me parece interesante distinguir ahora los tipos de amnesia que existen, que se diferencian principalmente por sus causas, y también tratar de esclarecer los errores que se cometen en muchas películas al tocar estos problemas.
La amnesia orgánica se produce por intoxicaciones o deficiencias que afecten al cerebro o tras sufrir un traumatismo craneal, por ejemplo, durante un accidente o una agresión. Implica necesariamente un daño físico del cerebro. La amnesia disociativa puede darse también tras un accidente o un ataque, pero es únicamente psicológica. El cerebro no ha sufrido daños físicos, pero la mente del individuo “elige” prescindir de una parte de sus recuerdos, pues le resultan traumáticos o dolorosos.
El error en el cine suele darse al plantear en sus personajes amnesias orgánicas, es decir, causadas por problemas físicos, pero dotarlos de síntomas que sólo son propios de las amnesias disociativas o psicológicas. Las amnesias orgánicas casi nunca conllevan una pérdida de la identidad, así que los pacientes siguen sabiendo cómo se llaman, quiénes son y dónde viven. En la amnesia disociativa, esto puede ocurrir en raras ocasiones. El cine casi siempre muestra casos en los que se da la pérdida de identidad y su falta de rigor está en asociarlos con la amnesia orgánica.
También es un error mostrar una amnesia orgánica sin presentar un síntoma común a todas ellas: la amnesia anterógrada. Ésta consiste en la incapacidad para aprender y fijar cosas nuevas, para retener recuerdos que se acaban de producir, que se están produciendo en ese momento, como lo que le ocurre a Dory, de ‘Buscando a Nemo’ (la memoria de todos los peces es así) o a Guy Pearce en ‘Memento’. Lo que muestra siempre el cine es la memoria retrógrada, la que se refiere a hechos del pasado, que también se produce en los casos de golpes y lesiones físicas del cerebro, por lo tanto, en este aspecto reflejan bien el trastorno, pero olvidan que necesariamente debería ir asociada a la amnesia anterógrada.
En casos de amnesias retrógradas, ya sean orgánicas o disociativas, la memoria semántica y la de procedimientos no se pierden. Se olvidan recuerdos autobiográficos, pero nunca las habilidades que sabemos desempeñar mecánicamente. Así que un paciente con amnesia siempre sabrá hablar. Las aptitudes y los conocimientos se almacenan de forma diferente que los recuerdos, por eso no se pierden. Esto queda muy bien ejemplificado en ‘Memoria letal’ (‘Long Kiss Goodnight’, 1996), de Renny Harlin, pues el momento en que la protagonista (Geena Davis) sospecha que es otra persona es cuando descubre que puede manejar el cuchillo con una maestría que sorprende a propios y extraños.
En la amnesia orgánica retrógrada, como hemos señalado, se olvidan recuerdos autobiográficos, que pueden remontarse pocos o muchos años, pero es muy raro que se pierdan todos los recuerdos biográficos, incluidos los de la niñez. Se suele olvidar hasta un momento X, por ejemplo, hasta los 20 años. La cantidad de recuerdos olvidados dependerá de la gravedad del traumatismo, pero, repetimos, nunca llegará a ser tan grave como para olvidar quiénes somos, a pesar de lo que muestran muchos films. En la disociativa, sí que podrían llegar a perderse todos los recuerdos y con ellos, la identidad.
Tras un traumatismo se puede producir una amnesia postraumática, que llega a curarse al cabo de un tiempo, o un síndrome amnésico, que es crónico. En este último caso la amnesia anterógrada es el síntoma principal. Dentro del síndrome amnésico, hay un trastorno muy extremo y poco común que se llama Síndrome de Korsakoff y que se produce por una lesión irreversible en el cerebro provocada por falta de una vitamina y alcoholismo. En el Korsakoff se puede dar amnesia retrógrada, por lo que los pacientes viven como en el pasado, creen que están en el año, digamos 1980, y si se miran al espejo y si se ven viejos, sufren un shock, al igual que pueden no reconocer a personas que conocían desde hace años. Pero principalmente se sufre anmesia anterógrada, por lo que no retendrán ninguna información nueva.
A este síndrome se acercan pocas películas, aunque está bien retratado en ‘Sé quién eres’ (1999), de Patricia Ferreira. ‘50 primeras citas’ (2004), de Peter Segal, inventa una forma inexistente de Korsakoff. ‘Memento’ (2000), de Christopher Nolan, podría ser un caso de Korsakoff, salvo porque el paciente es consciente de su problema y toma medidas para sobrellevarlo, lo que es impensable en este síndrome.
Algunos de los títulos que analiza la autora dentro de la amnesia orgánica son ‘El gran dictador’ (1940), de Charles Chaplin; ‘El jardín de las delicias’ (1970), de Carlos Saura; ‘Memento’ (2000), de Christopher Nolan; ‘The Majestic’ (2001), de Frank Darabont, y ‘Un hombre sin pasado’ (2002), de Aki Kaurismäki (en la fotografía).
La amnesia disociativa, es decir, la que no se debe a ningún golpe ni lesión física en el cerebro, es la que solemos asociar a las “lagunas de memoria”. Puede ser de diferentes tipos: localizada, que es la que se refiere a un momento concreto en el tiempo y es la más común; selectiva, en la que se pierden algunos recuerdos de un tiempo determinado, pero no otros; sistematizada, que habla de la pérdida de un tipo específico de recuerdos, por ejemplo, los relacionados con el trabajo, y generalizada, que es la que conlleva la pérdida de todos los recuerdos, incluida la niñez, y por tanto de la identidad y que, como ya hemos dicho, se trata muy a menudo en el cine a pesar de ser poco frecuente. Existen poquísimos casos de amnesia continua en la amnesia disociativa y serían los únicos que padecerían amnesia anterógrada en el caso de los trastornos exclusivamente psicológicos, cosa que sí es común en los físicos.
Se llama fuga disociativa a la aparición de esta amnesia psicológica durante episodios finitos de tiempo. En estos casos, sí que es frecuente la pérdida de la identidad.
En el capítulo de amnesia disociativa y fuga disociativa, Vera Poseck incluye, entre otras, las películas ‘Recuerda’ (1945), de Alfred Hitchcock; ‘De repente el último verano’ (1959), de Joseph L. Mankievicz, ‘El mensajero del miedo’ (‘The Manchurian Candidate’), de John Frankenheimer en 1962 y de Jonathan Demme en 2004; ‘La noche de los cristales rotos’ (1991), de Wolfgang Petersen; ‘Morir todavía’ (1991), de Kenneth Branagh, y ‘El maquinista’ (2004), de Brad Anderson, cuyo film anterior, ‘Session 9’ merecía ser estudiado en el apartado de trastorno de identidad disociativo.
jueves, 27 de noviembre de 2008
La conducta anormal. Trastornos Psicológicos
1. ¿QUÉ ES LA CONDUCTA ANORMAL?
Anormal: alejado de la norma; comportamiento que manifiesta una persona y que resulta extraño o diferente al resto de la gente.
Se trata de conductas:
Inadecuadas desde el punto de vista cultural.
Se acompañan de malestar subjetivo.
Reflejan una deficiencia psicológica; dificultad para enfrentarse a
exigencias y tensiones de la vida.
No existe una clara distinción entre lo normal y lo anormal, sino diversos grados de deficiencia patológica, malestar subjetivo e inadecuación cultural. La mayoría de las personas se sitúan en el centro, con deficiencias ligeras o moderadas.
2. ¿CÓMO SE PUEDE EXPLICAR LA CONDUCTA ANORMAL?
ENFOQUE MORAL O SOBRENATURAL
Una de las explicaciones más antiguas sobre el origen de los trastornos del comportamiento ha sido considerarlos producto de intervenciones sobrenaturales: espíritus (o posesión demoníaca) que se apoderaban de las personas y les obligaban a cometer ciertos actos. Esta creencia ha pervivido con distintos matices a lo largo de los años.
ENFOQUE MÉDICO
La idea de la posesión diabólica fue la explicación dominante en la Edad Media. En esta época se crearon instituciones dedicadas al amparo de los enfermos mentales.
Siglo XVI se va imponiendo la idea de que los trastornos mentales son una enfermedad. Se crean los primeros hospitales separados de los monasterios. Hasta el XVIII no comienza la preocupación por mejorar la atención a los enfermos mentales.
Kraepelin estableció distintos tratamientos para la cura de los trastornos.
La conclusión que se desprende del enfoque médico, es que las conductas anormales, al ser consideradas enfermedades, pueden tratarse como tal y ser curadas.
(Epilepsia: enfermedad orgánica caracterizada por la pérdida súbita de conocimiento y crisis convulsivas.)
ENFOQUE PSICOLÓGICO
La idea es considerar que los procesos mentales intervienen en la aparición de los trastornos de conducta. Charcot estudió los síntomas de la histeria: muchos de estos síntomas venían de profundos conflictos emocionales. Charcot suprimió mediante hipnosis los síntomas histéricos. Los trastornos mentales pueden tratarse por métodos terapéuticos.
ENFOQUE SOCIAL
Las principales causas de los trastornos mentales son de naturaleza social, ya que todo tipo de comportamiento procede de la interacción entre las condiciones naturales de cada ser humano y experiencias.
Existe una fuerte relación entre trastorno y cultura.
El tratamiento tiene que abordarse mediante medidas de tipo social.
HACIA UN ENFOQUE BIO-PSICO-SOCIAL
Los profesionales suponen que los trastornos están influidos por las disposiciones genéticas, estados psicológicos y circunstancias sociales. El tratamiento tendría que abordarse desde un enfoque multidisciplinar.
3. ¿CUÁLES SON Y CÓMO SE CARACTERIZAN LOS TRASTORNOS PSICOLÓGICOS?
Trastorno mental: “cualquier anomalía que implique alteraciones graves en el pensamiento, las emociones o la conducta, de tal modo que dificulte a la persona que lo sufre la adaptación de su entorno”.
Actualmente, está en vigor el DSM_IV (1994), que clasifica y describe unos 200 trastornos. Asume el modelo médico. El CIE_10 incluye una descripción de los trastornos, del comportamiento y del desarrollo.
DIFERENCIAS ENTRE PSICOSIS Y NEUROSIS:
-NEUROSIS: término con que se hacía referencia al conjunto de síntomas psíquicos y emocionales producidos por un conflicto psicológico. (fobias, angustia, obsesivo-compulsiva, de conversión (histeria), hipocondríacas).
-PSICOSIS: enfermedades mentales de causa orgánica, que producen una alteración de la capacidad de juicio y raciocinio, de la percepción y captación de la realidad con delirios y alucinaciones.
La neurosis se caracteriza por la aparición de síntomas psíquicos y emotivos que dificultan la vida diaria. Inacapacidad para controlar tareas vitales básicas. Sin embargo, no afecta a la capacidad global de razonamiento ni al sentido de la realidad del sujeto. Éste sólo pierde su normalidad en relación con la obsesión que le perturba.
La psicosis, en cambio, conlleva una pérdida global del sentido de la realidad, quedando afectadas las capacidades del razonamiento, el juicio y la propia percepción. En ellas son frecuentes las alucinaciones o alteraciones de la realidad externas o internas del sujeto. Así mismo, los delirios son síntomas característicos del comportamiento psicótico.
Desde el punto de vista de su curación, también se diferencian. Mientras que existen bastantes técnicas terapéuticas que garantizan un cierto éxito en tratamientos neuróticos, no sucede lo mismo con la psicosis.
NEUROSIS:
-Trastornos provocados por la ansiedad: Ansiedad, fobia, obsesión, ansiedad generalizada, estrés.
-Trastornos somáticos: Conversión, hipocondría.
-Trastornos alimenticios (bulimia, anorexia)
PSICOSIS:
-Trastornos del estado de ánimo: Depresión, manía.
-Trastornos disociativos: Amnesia, fuga, personalidades múltiples.
-Trastornos de la personalidad: Antisocial-paranoide, histérico.
-Trastornos esquizofrénicos: Esquizofrenia.
3.1. TRASTORNOS PROVOCADOS POR LA ANSIEDAD
Algunas personas, frente a ciertas situaciones, sienten una malestar tan intenso y persistente que les causa una gran tensión (ansiedad).
Ansiedad patológica: estado de aprensión o tensión acompañado de conductas de evitación ante situaciones consideradas irracionalmente amenazantes o peligrosas. Suele ir acompañada de sudoración, palpitaciones, tensión muscular, ahogo... Se agrupan en:
Fobias específicas, agorafobia y fobia social.
Trastorno obsesivo compulsivo y ansiedad generalizada.
El trastorno de estrés postraumático.
TRASTORNOS FÓBICOS O NEUROSIS FÓBICAS: Las fobias son temores irracionales ante una situación, un objeto o una actividad. no pueden ser explicados de modo razonable, quedan fuera del control del sujeto que tiende a huir de la situación.
Las más comunes: agorafobia, miedo a lugares públicos; claustrofobia, pánico a permanecer en sitios cerrados; fobia social, miedo a ser observado y humillado.
TRASTORNO OBSESIVO-COMPULSIVO (neurosis obsesiva compulsiva) Y ANSIEDAD GENERALIZADA (neurosis de ansiedad):
Las obsesiones son pensamientos, ideas, imágenes o recuerdos que se imponen a la conciencia de modo involuntario, aunque se consideran generalmente repugnantes o sin sentido. Algunas consisten en dudar sistemáticamente haber realizado una acción.
Las compulsiones son conductas repetitivas realizadas siempre de la misma manera (son respuesta a una obsesión).
El estado de ansiedad generalizada se caracteriza por que la persona que lo sufre no puede identificar la causa de su trastorno y por tanto es incapaz de evitarlo.
EL ESTRÉS POSTRAUMÁTICO: Surge tras haber vivido alguna experiencia traumática. Reviven la agresión como un recuerdo constante, o rehuyen el hablar sobre el tema y se muestran irritables o inestables.
3.2. TRASTORNOS DEL ESTADO DE ÁNIMO: DEPRESIÓN Y MANÍA
DEPRESIÓN MAYOR: la persona que la padece experimenta sentimientos profundos de tristeza y deseperanza. Se diagnostica cuando la persona sufre más de dos semanas: desesperanza, crisis de llanto, trastornos de sueño y apetito, desgana sexual, agotamiento, sentimientos negativos hacia uno mismo, y en casos extremos, delirios y alucinaciones. Dos clases de depresiones:
1.Reactivas: se producen ante algún suceso doloroso o situación de cambio. Son bastante comunes, y hasta cierto punto, saludables, pues ayudan a asimilar la pena o el cambio.
2.Endógenas: debidas a causas internas, y sin motivo aparente, la persona queda sumida en tristeza y desesperanza.
MANÍA: es la emoción opuesta a la depresión. Aparente alegría desbordante, hiperactividad, optimismo exagerado y autoestima sobrevalorada.
TRASTORNO BIPOLAR: la persona alterna entre la depresión y la manía. Durante la fase maníaca, la persona se muestra muy habladora, activa, irritable en exceso y con escasa necesidad de dormir. Al cabo de un tiempo, pasa al estado depresivo.
3.3. TRASTORNOS SOMÁTICOS
Trastornos somáticos: males físicos sin causas fisiológicas reconocibles.
También llamado neurosis de conversión (se supone que la causa es un conflicto psicológico que se convierte en un síntoma orgánico).
HIPOCONDRIA: preocupación del paciente por la salud. Se observa constantemente, va de médico en médico y abusa de los medicamentos.
3.4. TRASTORNOS DISOCIATIVOS
Trastornos disociativos: se sufre una súbita pérdida de la memoria o experimenta un cambio de la idntidad.
AMNESIA: incapacidad para recordar hechos o situaciones. El olvido en la amnesia sólo olvida aquello especialmente doloroso. Aparece y desaparece súbitamente.
FUGA: supone un olvido, pero implica también una huida: de la propia casa e identidad. Al salir de este estado se recuerda la identidad, pero no lo que ocurrió durante la fuga.
PERSONALIDADES MÚLTIPLES: amplia disociación del “yo”. Se tienen dos o más personalidades diferenciadas, que se alternan entre sí pasando bruscamente de una a otra, de comportamientos muy diversos. Rasgos opuestos, incluso diferentes edades, sexo... La personalidad principal puede no tener conciencia de la existencia de las otras personalidades, aunque las otras se conozcan entre sí. La mayoría de las personas que lo padecen, sufrieron abusos físicos, sexuales o emocionales en la infancia.
3.5. TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD
Se considera que alguien tiene trastornos de personalidad cuando el comportamiento y los rasgos que forman la personalidad se desorganizan de tal modo que provocan inadaptación en la vida social.
TRASTORNO ANTISOCIAL (PSICÓPATA): (psicopatía o sociopatía). Se violan reiteradamente las normas de conducta. Hace sufrir a los demás aunque no siente culpa.
Suele presentarse antes de los quince años (robos, mentiras, vandalismo, alcohol, drogas, sexo, violencia...). Actúan según les apetece, sin importar las consecuencias. Pobreza sentimental: no sentir amor, ni pena, ni arrepentimiento, vergüenza, alegría... Sus causas pueden ser anomalías en el sistema límbico, factores ambientales, deprivación afectiva...
TRASTORNO PARANOIDE: muestran rasgos de desconfianza, suspicacia, susceptibilidad, no aceptan críticas, creen tener siempre razón y nunca la culpa. Orgullosos, fríos, sin sentido del humor.
TRASTORNO HISTRIÓNICO: siempre pendiente de lo que opinen los demás e intenta llamar la atención con una conducta teatral, llamativa. Hacen amistades con facilidad, pero se convierten en posesivos y reclaman constantemente la atención. Activos, inquietos, con reacciones desproporcionadas ante conflictos interpersonales.
3.6. TRASTORNOS ESQUIZOFRÉNICOS
Son los famosos “locos” o “dementes”, ya que la característica de la esquizofrenia es la falta de lógica o la incomprensividad de la conducta.
Los síntomas son muy extraños: sonoridad del pensamiento (oye sus propios pensamientos y cree que los demás también), alucinaciones auditivas (voces que comentan lo que hace), percepción delirante (atribución de significado absurdo a cualquier hecho u objeto), sentimientos interferidos (le impiden o imponen actos o emociones), alteraciones en el movimiento, la postura... no comprende lo que le pasa a él ni al entorno, por lo que se produce una ruptura con la realidad.
Algunos ni si quiera pueden hablar coherentemente, están incapacitados para cualquier forma de trato social.
Sus causas pueden ser la herencia, infecciones víricas, estrés grave, lesiones cerebrales...
3.7. TRASTORNOS DE LA ALIMENTACIÓN
ANOREXIA: la persona se niega a comer y pierde peso de manera alarmante. En ocasiones se provocan el vómito, toman laxantes y diuréticos. Sorprendentemente rinden bien en el trabajo o los estudios. Tienen una fuerte distorsión de su imagen, ya que perciben su cuerpo de forma equivocada: “se ven gordas y poco atractivas”. El psicoanálisis atribuye el origen de la anorexia a un rechazo inconsciente de la femineidad, la sexualidad y el miedo a crecer. Muchos casos de anorexia se inician tras intentos de realizar dietas para “conservar la línea”.
Puede ser una enfermedad muy grave; su tratamiento se realiza en hospitales para poder controlar la alimentación.
BULIMIA: apetito voraz e incontrolado, frecuentemente combinado con la actitud anoréxica, y después de cada comida, se provoca el vómito. Se vive con ansiedad, autodesprecio y sentimiento de culpa. La ingestión exagerada de comida se inicia como compensación por un disgusto o fracaso.
Anormal: alejado de la norma; comportamiento que manifiesta una persona y que resulta extraño o diferente al resto de la gente.
Se trata de conductas:
Inadecuadas desde el punto de vista cultural.
Se acompañan de malestar subjetivo.
Reflejan una deficiencia psicológica; dificultad para enfrentarse a
exigencias y tensiones de la vida.
No existe una clara distinción entre lo normal y lo anormal, sino diversos grados de deficiencia patológica, malestar subjetivo e inadecuación cultural. La mayoría de las personas se sitúan en el centro, con deficiencias ligeras o moderadas.
2. ¿CÓMO SE PUEDE EXPLICAR LA CONDUCTA ANORMAL?
ENFOQUE MORAL O SOBRENATURAL
Una de las explicaciones más antiguas sobre el origen de los trastornos del comportamiento ha sido considerarlos producto de intervenciones sobrenaturales: espíritus (o posesión demoníaca) que se apoderaban de las personas y les obligaban a cometer ciertos actos. Esta creencia ha pervivido con distintos matices a lo largo de los años.
ENFOQUE MÉDICO
La idea de la posesión diabólica fue la explicación dominante en la Edad Media. En esta época se crearon instituciones dedicadas al amparo de los enfermos mentales.
Siglo XVI se va imponiendo la idea de que los trastornos mentales son una enfermedad. Se crean los primeros hospitales separados de los monasterios. Hasta el XVIII no comienza la preocupación por mejorar la atención a los enfermos mentales.
Kraepelin estableció distintos tratamientos para la cura de los trastornos.
La conclusión que se desprende del enfoque médico, es que las conductas anormales, al ser consideradas enfermedades, pueden tratarse como tal y ser curadas.
(Epilepsia: enfermedad orgánica caracterizada por la pérdida súbita de conocimiento y crisis convulsivas.)
ENFOQUE PSICOLÓGICO
La idea es considerar que los procesos mentales intervienen en la aparición de los trastornos de conducta. Charcot estudió los síntomas de la histeria: muchos de estos síntomas venían de profundos conflictos emocionales. Charcot suprimió mediante hipnosis los síntomas histéricos. Los trastornos mentales pueden tratarse por métodos terapéuticos.
ENFOQUE SOCIAL
Las principales causas de los trastornos mentales son de naturaleza social, ya que todo tipo de comportamiento procede de la interacción entre las condiciones naturales de cada ser humano y experiencias.
Existe una fuerte relación entre trastorno y cultura.
El tratamiento tiene que abordarse mediante medidas de tipo social.
HACIA UN ENFOQUE BIO-PSICO-SOCIAL
Los profesionales suponen que los trastornos están influidos por las disposiciones genéticas, estados psicológicos y circunstancias sociales. El tratamiento tendría que abordarse desde un enfoque multidisciplinar.
3. ¿CUÁLES SON Y CÓMO SE CARACTERIZAN LOS TRASTORNOS PSICOLÓGICOS?
Trastorno mental: “cualquier anomalía que implique alteraciones graves en el pensamiento, las emociones o la conducta, de tal modo que dificulte a la persona que lo sufre la adaptación de su entorno”.
Actualmente, está en vigor el DSM_IV (1994), que clasifica y describe unos 200 trastornos. Asume el modelo médico. El CIE_10 incluye una descripción de los trastornos, del comportamiento y del desarrollo.
DIFERENCIAS ENTRE PSICOSIS Y NEUROSIS:
-NEUROSIS: término con que se hacía referencia al conjunto de síntomas psíquicos y emocionales producidos por un conflicto psicológico. (fobias, angustia, obsesivo-compulsiva, de conversión (histeria), hipocondríacas).
-PSICOSIS: enfermedades mentales de causa orgánica, que producen una alteración de la capacidad de juicio y raciocinio, de la percepción y captación de la realidad con delirios y alucinaciones.
La neurosis se caracteriza por la aparición de síntomas psíquicos y emotivos que dificultan la vida diaria. Inacapacidad para controlar tareas vitales básicas. Sin embargo, no afecta a la capacidad global de razonamiento ni al sentido de la realidad del sujeto. Éste sólo pierde su normalidad en relación con la obsesión que le perturba.
La psicosis, en cambio, conlleva una pérdida global del sentido de la realidad, quedando afectadas las capacidades del razonamiento, el juicio y la propia percepción. En ellas son frecuentes las alucinaciones o alteraciones de la realidad externas o internas del sujeto. Así mismo, los delirios son síntomas característicos del comportamiento psicótico.
Desde el punto de vista de su curación, también se diferencian. Mientras que existen bastantes técnicas terapéuticas que garantizan un cierto éxito en tratamientos neuróticos, no sucede lo mismo con la psicosis.
NEUROSIS:
-Trastornos provocados por la ansiedad: Ansiedad, fobia, obsesión, ansiedad generalizada, estrés.
-Trastornos somáticos: Conversión, hipocondría.
-Trastornos alimenticios (bulimia, anorexia)
PSICOSIS:
-Trastornos del estado de ánimo: Depresión, manía.
-Trastornos disociativos: Amnesia, fuga, personalidades múltiples.
-Trastornos de la personalidad: Antisocial-paranoide, histérico.
-Trastornos esquizofrénicos: Esquizofrenia.
3.1. TRASTORNOS PROVOCADOS POR LA ANSIEDAD
Algunas personas, frente a ciertas situaciones, sienten una malestar tan intenso y persistente que les causa una gran tensión (ansiedad).
Ansiedad patológica: estado de aprensión o tensión acompañado de conductas de evitación ante situaciones consideradas irracionalmente amenazantes o peligrosas. Suele ir acompañada de sudoración, palpitaciones, tensión muscular, ahogo... Se agrupan en:
Fobias específicas, agorafobia y fobia social.
Trastorno obsesivo compulsivo y ansiedad generalizada.
El trastorno de estrés postraumático.
TRASTORNOS FÓBICOS O NEUROSIS FÓBICAS: Las fobias son temores irracionales ante una situación, un objeto o una actividad. no pueden ser explicados de modo razonable, quedan fuera del control del sujeto que tiende a huir de la situación.
Las más comunes: agorafobia, miedo a lugares públicos; claustrofobia, pánico a permanecer en sitios cerrados; fobia social, miedo a ser observado y humillado.
TRASTORNO OBSESIVO-COMPULSIVO (neurosis obsesiva compulsiva) Y ANSIEDAD GENERALIZADA (neurosis de ansiedad):
Las obsesiones son pensamientos, ideas, imágenes o recuerdos que se imponen a la conciencia de modo involuntario, aunque se consideran generalmente repugnantes o sin sentido. Algunas consisten en dudar sistemáticamente haber realizado una acción.
Las compulsiones son conductas repetitivas realizadas siempre de la misma manera (son respuesta a una obsesión).
El estado de ansiedad generalizada se caracteriza por que la persona que lo sufre no puede identificar la causa de su trastorno y por tanto es incapaz de evitarlo.
EL ESTRÉS POSTRAUMÁTICO: Surge tras haber vivido alguna experiencia traumática. Reviven la agresión como un recuerdo constante, o rehuyen el hablar sobre el tema y se muestran irritables o inestables.
3.2. TRASTORNOS DEL ESTADO DE ÁNIMO: DEPRESIÓN Y MANÍA
DEPRESIÓN MAYOR: la persona que la padece experimenta sentimientos profundos de tristeza y deseperanza. Se diagnostica cuando la persona sufre más de dos semanas: desesperanza, crisis de llanto, trastornos de sueño y apetito, desgana sexual, agotamiento, sentimientos negativos hacia uno mismo, y en casos extremos, delirios y alucinaciones. Dos clases de depresiones:
1.Reactivas: se producen ante algún suceso doloroso o situación de cambio. Son bastante comunes, y hasta cierto punto, saludables, pues ayudan a asimilar la pena o el cambio.
2.Endógenas: debidas a causas internas, y sin motivo aparente, la persona queda sumida en tristeza y desesperanza.
MANÍA: es la emoción opuesta a la depresión. Aparente alegría desbordante, hiperactividad, optimismo exagerado y autoestima sobrevalorada.
TRASTORNO BIPOLAR: la persona alterna entre la depresión y la manía. Durante la fase maníaca, la persona se muestra muy habladora, activa, irritable en exceso y con escasa necesidad de dormir. Al cabo de un tiempo, pasa al estado depresivo.
3.3. TRASTORNOS SOMÁTICOS
Trastornos somáticos: males físicos sin causas fisiológicas reconocibles.
También llamado neurosis de conversión (se supone que la causa es un conflicto psicológico que se convierte en un síntoma orgánico).
HIPOCONDRIA: preocupación del paciente por la salud. Se observa constantemente, va de médico en médico y abusa de los medicamentos.
3.4. TRASTORNOS DISOCIATIVOS
Trastornos disociativos: se sufre una súbita pérdida de la memoria o experimenta un cambio de la idntidad.
AMNESIA: incapacidad para recordar hechos o situaciones. El olvido en la amnesia sólo olvida aquello especialmente doloroso. Aparece y desaparece súbitamente.
FUGA: supone un olvido, pero implica también una huida: de la propia casa e identidad. Al salir de este estado se recuerda la identidad, pero no lo que ocurrió durante la fuga.
PERSONALIDADES MÚLTIPLES: amplia disociación del “yo”. Se tienen dos o más personalidades diferenciadas, que se alternan entre sí pasando bruscamente de una a otra, de comportamientos muy diversos. Rasgos opuestos, incluso diferentes edades, sexo... La personalidad principal puede no tener conciencia de la existencia de las otras personalidades, aunque las otras se conozcan entre sí. La mayoría de las personas que lo padecen, sufrieron abusos físicos, sexuales o emocionales en la infancia.
3.5. TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD
Se considera que alguien tiene trastornos de personalidad cuando el comportamiento y los rasgos que forman la personalidad se desorganizan de tal modo que provocan inadaptación en la vida social.
TRASTORNO ANTISOCIAL (PSICÓPATA): (psicopatía o sociopatía). Se violan reiteradamente las normas de conducta. Hace sufrir a los demás aunque no siente culpa.
Suele presentarse antes de los quince años (robos, mentiras, vandalismo, alcohol, drogas, sexo, violencia...). Actúan según les apetece, sin importar las consecuencias. Pobreza sentimental: no sentir amor, ni pena, ni arrepentimiento, vergüenza, alegría... Sus causas pueden ser anomalías en el sistema límbico, factores ambientales, deprivación afectiva...
TRASTORNO PARANOIDE: muestran rasgos de desconfianza, suspicacia, susceptibilidad, no aceptan críticas, creen tener siempre razón y nunca la culpa. Orgullosos, fríos, sin sentido del humor.
TRASTORNO HISTRIÓNICO: siempre pendiente de lo que opinen los demás e intenta llamar la atención con una conducta teatral, llamativa. Hacen amistades con facilidad, pero se convierten en posesivos y reclaman constantemente la atención. Activos, inquietos, con reacciones desproporcionadas ante conflictos interpersonales.
3.6. TRASTORNOS ESQUIZOFRÉNICOS
Son los famosos “locos” o “dementes”, ya que la característica de la esquizofrenia es la falta de lógica o la incomprensividad de la conducta.
Los síntomas son muy extraños: sonoridad del pensamiento (oye sus propios pensamientos y cree que los demás también), alucinaciones auditivas (voces que comentan lo que hace), percepción delirante (atribución de significado absurdo a cualquier hecho u objeto), sentimientos interferidos (le impiden o imponen actos o emociones), alteraciones en el movimiento, la postura... no comprende lo que le pasa a él ni al entorno, por lo que se produce una ruptura con la realidad.
Algunos ni si quiera pueden hablar coherentemente, están incapacitados para cualquier forma de trato social.
Sus causas pueden ser la herencia, infecciones víricas, estrés grave, lesiones cerebrales...
3.7. TRASTORNOS DE LA ALIMENTACIÓN
ANOREXIA: la persona se niega a comer y pierde peso de manera alarmante. En ocasiones se provocan el vómito, toman laxantes y diuréticos. Sorprendentemente rinden bien en el trabajo o los estudios. Tienen una fuerte distorsión de su imagen, ya que perciben su cuerpo de forma equivocada: “se ven gordas y poco atractivas”. El psicoanálisis atribuye el origen de la anorexia a un rechazo inconsciente de la femineidad, la sexualidad y el miedo a crecer. Muchos casos de anorexia se inician tras intentos de realizar dietas para “conservar la línea”.
Puede ser una enfermedad muy grave; su tratamiento se realiza en hospitales para poder controlar la alimentación.
BULIMIA: apetito voraz e incontrolado, frecuentemente combinado con la actitud anoréxica, y después de cada comida, se provoca el vómito. Se vive con ansiedad, autodesprecio y sentimiento de culpa. La ingestión exagerada de comida se inicia como compensación por un disgusto o fracaso.
miércoles, 26 de noviembre de 2008
La motivación, la frustración y la agresividad
1. ¿QUÉ NOS MOTIVA?
La motivación se define como una fuerza o estimulación interna que resulta de una necesidad y que es capaz de impulsar una conducta orientada a satisfacerla. “Conjunto de factores que nos incitan desde dentro a la acción”. En toda motivación se presentan dos elementos: la pulsión o energía básica y el objetivo que se pretende alcanzar.
El término impulso se refiere a ciertas motivaciones, como el hambre, que surgen de necesidades fisiológicas. Los instintos son impulsos innatos.
1.1. CLASIFICACIÓN DE LAS MOTIVACIONES
- Motivos fisiológicos: la mayoría son innatos, aunque puedan no desarrollarse sin un medio social conveniente. Se originan en las necesidades fisiológicas del organismo (homeostasis).
- Motivos sociales: son adquiridos mediante el proceso de socialización, y su objeto es la conducta social.
Maslow considera que el aspecto fundamental de las motivaciones es su carácter integrado y jerárquico, es decir, que están interrelacionadas. Hay necesidades superiores que nacen a medida que las inferiores se van satisfaciendo (fisiológicas, seguridad,sociales,autoestima y autorealización).
Ante varias pulsiones podemos, según Pierón:
a) Olvidar una de ellas.
b) La motivación cambia de objeto, buscando otro más accesible que pueda compensar en parte la necesidad primera.
c) La pulsión es dominada por otra. Aunque se cambia el objeto, no cambia la motivación fundamental.
1.2. TEORÍAS SOBRE LA MOTIVACIÓN
- Para los conductistas, el organismo sólo se motiva frente a estímulos que desencadenan una conducta concreta. La conexión estímulo-respuesta explica la existencia de la motivación.
- Para los partidarios de las teorías psicoanalíticas, los impulsos que empujan la conducta humana son los sexuales y agresivos.
- Teoría homeostática (o de búsqueda del equilibrio): si el organismo se motiva es porque existe una necesidad o privación que intenta satisfacer.
- Para las teorías cognitivas, lo que motiva nuestra conducta son, en gran medida, nuestras espectativas.
- Desde el enfoque humanista, las motivaciones son las tendencias hacia la autorrealización de las personas.
- Tanto en el caso de las fisiológicas como de las sociales, se van conformando en un medio social, de forma cada vez más compleja. La complejidad de las motivaciones se produce mediante:
1. Asociación de un estímulo a otro.
2. Contagio de valores.
3. Transmutación de motivaciones.
1.3. LA MOTIVACIÓN SEXUAL
Tiene una fuerte influencia socio-cultural. Para Grossman es una motivación no homeostática.
Aunque el estímulo sexual humano sea innato, no lo son las pautas de conducta que lo satisfacen: normas, leyes, cuándo, dónde, cómo y con quién gozar una persona de su sexualidad.
La motivación sexual no tiene mecanismos de saciedad.
En las motivaciones no homeostáticas los estímulos externos juegan un importante papel: sin duda, el principal estímulo es la persona con quien se puede mantener relaciones. Otros estímulos son la temperatura, la luminosidad, habituación, fatiga sexual, etc.
1.4. MOTIVACIÓN HACIA LAS RELACIONES INTERPERSONALES
Tres categorías en las relaciones interpersonales:
1. Disposiciones a seguir un rol (papel).
2. Disposiciones sociométricas: cómo nos aceptamos y cómo nos aceptan.
3. Disposiciones expresivas: cómo nos manifestamos frente a los demás.
Esta necesidad de relacionarnos no se manifiesta únicamente en sentido vertical (profesor-alumno), sino también en sentido horizontal, como por ejemplo la amistad.
2. EMOCIÓN, SENTIMIENTO Y PASIÓN.
Distinciones entre los tres términos:
1. Emociones: estados afectivos intensos en forma de crisis más o menos violentas y pasajeras. Se concibe como una forma de comportamiento que puede persistir incluso una vez desaparecido el estímulo. Tienen tres componentes fisiológicos fundamentales: sistema nervioso autónomo, las glándulas endocrinas y sistema nervioso central.
2. Sentimientos: estados afectivos complejos, más estables y duraderos que las emociones pero menos intensos que éstas.
3. Pasiones: fuerza e intensidad de las emociones y estabilidad y duración del sentimiento.
2. EL DESARROLLO DE LAS EMOCIONES
En las primeras semanas de vida surge el llamado “estado de excitación general”. Al finalizar el primer mes se presentas las reacciones “placer” y “displacer”. Posteriormente: ira, disgusto, miedo, euforia, afecto hacia los adultos, envidia y afecto hacia los niños.
La emoción tiene una base genética y una expresión social.
2.1. LA INTERRELACIÓN DE LAS EMOCIONES
No existe total discontinuidad entre las emociones, por lo que a veces tenemos dificultades para diferenciarlas. Escala de ordenación:
AMOR SORPRESA MIEDO IRA DESAGRADO DESPRECIO
2.4. LA INTELIGENCIA EMOCIONAL
Goleman: “el término emoción se refiere a un sentimiento y a los pensamientos, los estados biológicos, los estados psicológicos y el tipo de tendencias a la acción que lo caracterizan”.
Explica cómo personas con un elevado C.I. pueden fracasar, mientras que alguien pueda triunfar un C.I. más modesto.
La inteligencia emocional es una forma de interactuar con el mundo que tiene en cuenta los sentimientos, y engloba habilidades como el control de impulsos, la autoconciencia, la motivación, el entusiasmo, la perseverancia... etc.
3. ¿SOMOS AGRESIVAS LAS PERSONAS?
Las modificaciones físicas que se producen son: aumento del índice de pulsaciones, de la presión arterial, de la circulación sanguínea periférica y del ritmo de la respiración. Incremento de glucosa en sangre, músculos contraídos, menos percepción sensorial...
3.1. TEORÍAS SOBRE LA AGRESIÓN
- El instinto de muerte de Freud
Las personas buscamos el placer con el fin de relajar las tensiones.
La pulsión negativa permanece a la espera de alguna provocación, o bien emerge al servicio de algún otro propósito. La agresión a los otros es un medio para reducir nuestras tensiones que de otra manera nos llevarían a buscar nuestra propia muerte.
- Teoría de la acumulación de impulso
La excitación nace en los centros nerviosos del instinto y desaparece después de la ejecución del acto instintivo. Si el organismo no manifiesta una conducta agresiva, la energía correspondiente se iría.
- Teoría de los estímulos exteroceptivos
Instintos como normas de conducta propias de cada especie y causadas por estímulos externos, que dan comienzo y ponen fin a la acción, desempeñando un papel relevante en el comportamiento agresivo.
-Teoría de la frustración-agresión
Para Dollard, la agresión es siempre consecuencia de una frustración, y la existencia de una frustración conduce siempre a cierta forma de agresión. Para otros autores, las frustraciones determinan tan sólo cierta predisposición a la conducta agresiva y la situación es clave.
-Teoría conductista del aprendizaje
Se niega la existencia de una pulsión agresiva innata o de unos estímulos específicos desencadenantes. La disposición a la conducta agresiva es el resultado de los procesos de aprendizaje.
El aprendizaje se realiza a través del refuerzo directo y del modelamiento social.
Hay personas que tienen dificultad en integrar su agresividad de modo positivo y útil a la sociedad y presentan formas patológicas.
4. LA FRUSTRACIÓN
Cuando una necesidad no puede ser satisfecha se produce frustración y se desencadena una vivencia emocional desagradable y una desorganización de la conducta.
La frustración se explica por la motivación no satisfecha. Causas frustración:
- Deficencias del propio individuo (orgánicas, psíquicas o ambientales)
- Obstáculos físicos
- Decepción
- Demora
- Interrupción
- Conflictos. Cuatro formas de frustración por conflicto:
1.Atracción-atracción: cuando nos hallamos ante dos objetivos que nos interesan. Elegir una de las dos opciones u otra alternativa.
2.Repulsión-repulsión: elegir entre dos opciones de las cuales no nos agrada ninguna.
3.Atracción-repulsión: el mismo estímulo nos parece al mismo tiempo agradable y desagradable, por lo que es difícil de resolver.
4.Doble conflicto de atracción-repulsión: elegir entre varios objetos en cada uno de los cuales encontramos aspectos agradables y desagradables.
Reacciones ante la frustración:
-Aprendizaje de nuevas conductas para resolver la situación conflictiva.
-Rigidez de conducta generalizando respuestas a situaciones para las que no son adecuadas.
-Ansiedad, que dificulta el equilibrio emocional.
-Agresividad que puede dirigirse contra la causa de la frustración o contra uno mismo.
La motivación se define como una fuerza o estimulación interna que resulta de una necesidad y que es capaz de impulsar una conducta orientada a satisfacerla. “Conjunto de factores que nos incitan desde dentro a la acción”. En toda motivación se presentan dos elementos: la pulsión o energía básica y el objetivo que se pretende alcanzar.
El término impulso se refiere a ciertas motivaciones, como el hambre, que surgen de necesidades fisiológicas. Los instintos son impulsos innatos.
1.1. CLASIFICACIÓN DE LAS MOTIVACIONES
- Motivos fisiológicos: la mayoría son innatos, aunque puedan no desarrollarse sin un medio social conveniente. Se originan en las necesidades fisiológicas del organismo (homeostasis).
- Motivos sociales: son adquiridos mediante el proceso de socialización, y su objeto es la conducta social.
Maslow considera que el aspecto fundamental de las motivaciones es su carácter integrado y jerárquico, es decir, que están interrelacionadas. Hay necesidades superiores que nacen a medida que las inferiores se van satisfaciendo (fisiológicas, seguridad,sociales,autoestima y autorealización).
Ante varias pulsiones podemos, según Pierón:
a) Olvidar una de ellas.
b) La motivación cambia de objeto, buscando otro más accesible que pueda compensar en parte la necesidad primera.
c) La pulsión es dominada por otra. Aunque se cambia el objeto, no cambia la motivación fundamental.
1.2. TEORÍAS SOBRE LA MOTIVACIÓN
- Para los conductistas, el organismo sólo se motiva frente a estímulos que desencadenan una conducta concreta. La conexión estímulo-respuesta explica la existencia de la motivación.
- Para los partidarios de las teorías psicoanalíticas, los impulsos que empujan la conducta humana son los sexuales y agresivos.
- Teoría homeostática (o de búsqueda del equilibrio): si el organismo se motiva es porque existe una necesidad o privación que intenta satisfacer.
- Para las teorías cognitivas, lo que motiva nuestra conducta son, en gran medida, nuestras espectativas.
- Desde el enfoque humanista, las motivaciones son las tendencias hacia la autorrealización de las personas.
- Tanto en el caso de las fisiológicas como de las sociales, se van conformando en un medio social, de forma cada vez más compleja. La complejidad de las motivaciones se produce mediante:
1. Asociación de un estímulo a otro.
2. Contagio de valores.
3. Transmutación de motivaciones.
1.3. LA MOTIVACIÓN SEXUAL
Tiene una fuerte influencia socio-cultural. Para Grossman es una motivación no homeostática.
Aunque el estímulo sexual humano sea innato, no lo son las pautas de conducta que lo satisfacen: normas, leyes, cuándo, dónde, cómo y con quién gozar una persona de su sexualidad.
La motivación sexual no tiene mecanismos de saciedad.
En las motivaciones no homeostáticas los estímulos externos juegan un importante papel: sin duda, el principal estímulo es la persona con quien se puede mantener relaciones. Otros estímulos son la temperatura, la luminosidad, habituación, fatiga sexual, etc.
1.4. MOTIVACIÓN HACIA LAS RELACIONES INTERPERSONALES
Tres categorías en las relaciones interpersonales:
1. Disposiciones a seguir un rol (papel).
2. Disposiciones sociométricas: cómo nos aceptamos y cómo nos aceptan.
3. Disposiciones expresivas: cómo nos manifestamos frente a los demás.
Esta necesidad de relacionarnos no se manifiesta únicamente en sentido vertical (profesor-alumno), sino también en sentido horizontal, como por ejemplo la amistad.
2. EMOCIÓN, SENTIMIENTO Y PASIÓN.
Distinciones entre los tres términos:
1. Emociones: estados afectivos intensos en forma de crisis más o menos violentas y pasajeras. Se concibe como una forma de comportamiento que puede persistir incluso una vez desaparecido el estímulo. Tienen tres componentes fisiológicos fundamentales: sistema nervioso autónomo, las glándulas endocrinas y sistema nervioso central.
2. Sentimientos: estados afectivos complejos, más estables y duraderos que las emociones pero menos intensos que éstas.
3. Pasiones: fuerza e intensidad de las emociones y estabilidad y duración del sentimiento.
2. EL DESARROLLO DE LAS EMOCIONES
En las primeras semanas de vida surge el llamado “estado de excitación general”. Al finalizar el primer mes se presentas las reacciones “placer” y “displacer”. Posteriormente: ira, disgusto, miedo, euforia, afecto hacia los adultos, envidia y afecto hacia los niños.
La emoción tiene una base genética y una expresión social.
2.1. LA INTERRELACIÓN DE LAS EMOCIONES
No existe total discontinuidad entre las emociones, por lo que a veces tenemos dificultades para diferenciarlas. Escala de ordenación:
AMOR SORPRESA MIEDO IRA DESAGRADO DESPRECIO
2.4. LA INTELIGENCIA EMOCIONAL
Goleman: “el término emoción se refiere a un sentimiento y a los pensamientos, los estados biológicos, los estados psicológicos y el tipo de tendencias a la acción que lo caracterizan”.
Explica cómo personas con un elevado C.I. pueden fracasar, mientras que alguien pueda triunfar un C.I. más modesto.
La inteligencia emocional es una forma de interactuar con el mundo que tiene en cuenta los sentimientos, y engloba habilidades como el control de impulsos, la autoconciencia, la motivación, el entusiasmo, la perseverancia... etc.
3. ¿SOMOS AGRESIVAS LAS PERSONAS?
Las modificaciones físicas que se producen son: aumento del índice de pulsaciones, de la presión arterial, de la circulación sanguínea periférica y del ritmo de la respiración. Incremento de glucosa en sangre, músculos contraídos, menos percepción sensorial...
3.1. TEORÍAS SOBRE LA AGRESIÓN
- El instinto de muerte de Freud
Las personas buscamos el placer con el fin de relajar las tensiones.
La pulsión negativa permanece a la espera de alguna provocación, o bien emerge al servicio de algún otro propósito. La agresión a los otros es un medio para reducir nuestras tensiones que de otra manera nos llevarían a buscar nuestra propia muerte.
- Teoría de la acumulación de impulso
La excitación nace en los centros nerviosos del instinto y desaparece después de la ejecución del acto instintivo. Si el organismo no manifiesta una conducta agresiva, la energía correspondiente se iría.
- Teoría de los estímulos exteroceptivos
Instintos como normas de conducta propias de cada especie y causadas por estímulos externos, que dan comienzo y ponen fin a la acción, desempeñando un papel relevante en el comportamiento agresivo.
-Teoría de la frustración-agresión
Para Dollard, la agresión es siempre consecuencia de una frustración, y la existencia de una frustración conduce siempre a cierta forma de agresión. Para otros autores, las frustraciones determinan tan sólo cierta predisposición a la conducta agresiva y la situación es clave.
-Teoría conductista del aprendizaje
Se niega la existencia de una pulsión agresiva innata o de unos estímulos específicos desencadenantes. La disposición a la conducta agresiva es el resultado de los procesos de aprendizaje.
El aprendizaje se realiza a través del refuerzo directo y del modelamiento social.
Hay personas que tienen dificultad en integrar su agresividad de modo positivo y útil a la sociedad y presentan formas patológicas.
4. LA FRUSTRACIÓN
Cuando una necesidad no puede ser satisfecha se produce frustración y se desencadena una vivencia emocional desagradable y una desorganización de la conducta.
La frustración se explica por la motivación no satisfecha. Causas frustración:
- Deficencias del propio individuo (orgánicas, psíquicas o ambientales)
- Obstáculos físicos
- Decepción
- Demora
- Interrupción
- Conflictos. Cuatro formas de frustración por conflicto:
1.Atracción-atracción: cuando nos hallamos ante dos objetivos que nos interesan. Elegir una de las dos opciones u otra alternativa.
2.Repulsión-repulsión: elegir entre dos opciones de las cuales no nos agrada ninguna.
3.Atracción-repulsión: el mismo estímulo nos parece al mismo tiempo agradable y desagradable, por lo que es difícil de resolver.
4.Doble conflicto de atracción-repulsión: elegir entre varios objetos en cada uno de los cuales encontramos aspectos agradables y desagradables.
Reacciones ante la frustración:
-Aprendizaje de nuevas conductas para resolver la situación conflictiva.
-Rigidez de conducta generalizando respuestas a situaciones para las que no son adecuadas.
-Ansiedad, que dificulta el equilibrio emocional.
-Agresividad que puede dirigirse contra la causa de la frustración o contra uno mismo.
Mecanismos de defensa
Mecanismo de defensa: Proceso psicológico automático que protege al individuo de la ansiedad y de la conciencia de amenazas o peligros externos o internos. Los mecanismos de defensa mediatizan la reacción del individuo ante los conflictos emocionales y ante las amenazas externas. Algunos mecanismos de defensa (p. ej., proyección, dicotomización, y "acting out") son casi siempre desadaptativos. Otros, como la supresión y la negación, pueden ser desadaptativos o adaptativos en función de su gravedad, inflexibilidad y el contexto en el que ocurran.
Los mecanismos de defensa son varios:
Afiliación. Mecanismo de defensa en que el individuo acude a los demás en busca de ayuda o apoyo, lo que significa compartir los problemas sin tratar de atribuirlos a los demás.
Agresión pasiva. Mecanismo de defensa en que el individuo muestra agresividad hacia los demás de forma indirecta y no asertiva. Existe una máscara externa de abierta sumisión a los demás, detrás de la que en realidad se esconde resistencia, resentimiento y hostilidad encubiertos.
Autoobservación. Mecanismo en que el individuo reflexiona sobre sus propios pensamientos, sentimientos, motivaciones y comportamientos, y actúa de acuerdo con ellos.
Catarsis. Liberación, a través de la palabra, de las ideas relegadas al inconsciente por un mecanismo de defensa.
Fantasía. Libre actividad del pensamiento por la cual premisas y conclusiones pueden ignorar la realidad. También mecanismo de defensa por el que las imágenes mentales inventadas producen satisfacciones sustitutivas irreales.
Formación reactiva. Mecanismo de defensa por el cual el individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo sustituyendo los comportamientos, los pensamientos o los sentimientos que le resultan inaceptables por otros diametralmente opuestos (este mecanismo de defensa suele actuar en simultaneidad con la represión).
Identificación proyectiva. Mecanismo de defensa en que el individuo atribuye incorrectamente a los demás sentimientos, impulsos o pensamientos propios que le resultan inaceptables. A diferencia de la proyección simple, en este caso el individuo no repudia totalmente lo que proyecta. Al contrario, el individuo es consciente de sus afectos o impulsos, pero los interpreta incorrectamente al considerarlos reacciones justificables frente a otras personas. No es raro que el individuo atribuya sus propios sentimientos a otros, haciendo que sea difícil esclarecer quién hizo algo a quién en primer lugar.
Introyección. Mecanismo de defensa por el que se hacen propios rasgos de la personalidad de un sujeto.
Narcisismo. Mecanismo de defensa que se caracteriza por una preocupación excesiva hacia la propia persona.
Negación. Mecanismo de defensa por el que se rechazan aquellos aspectos de la realidad que se consideran desagradables. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o extemo negándose a reconocer algunos aspectos dolorosos de la realidad externa o de las experiencias subjetivas que son manifiestos para los demás. El término negación psicótica se emplea cuando hay una total afectación de la capacidad para captar la realidad.
Proyección. Mecanismo de defensa que el individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo atribuyendo incorrectamente a los demás sentimientos, impulsos o pensamientos propios que le resultan inaceptables. Consiste en proyectar cualidades, deseos o sentimientos que producen ansiedad fuera de sí mismo, dirigiéndolos hacia algo o alguien a quien se atribuyen totalmente.
Racionalización. Mecanismo de defensa por el que se tiende a dar una explicación lógica a los sentimientos, pensamientos o conductas que de otro modo provocarían ansiedad o sentimientos de inferioridad o de culpa.
Formación reactiva. Mecanismo de defensa por el que todo aquello que no puede ser satisfecho se sustituye por el contrario: por ejemplo el amor hacia una persona que no nos corresponde se transforma en odio, etc.
Regresión. Mecanismo de defensa que consiste en regresar a períodos anteriores del desarrollo o a comportamientos antiguos, que eran más satisfactorios.
Represión. Mecanismo de defensa que consiste en rechazar fuera de la conciencia todo aquello que resulta doloroso o inaceptable para el sujeto. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo expulsando de su conciencia o no dándose por enterado cognoscitivamente de los deseos, pensamientos o experiencias que le causan malestar. El componente afectivo puede mantenerse activo en la conciencia, desprendido de sus ideas asociadas.
Simbolización. Mecanismo de defensa por el que se usa una imagen mental o un pensamiento consciente como símbolo para disfrazar un pensamiento inconsciente que nos produce un estado de ansiedad.
Supresión. Mecanismo de defensa en que el individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo evitando intencionadamente pensar en problemas, deseos, sentimientos o experiencias que le producen malestar.
Los mecanismos de defensa son varios:
Afiliación. Mecanismo de defensa en que el individuo acude a los demás en busca de ayuda o apoyo, lo que significa compartir los problemas sin tratar de atribuirlos a los demás.
Agresión pasiva. Mecanismo de defensa en que el individuo muestra agresividad hacia los demás de forma indirecta y no asertiva. Existe una máscara externa de abierta sumisión a los demás, detrás de la que en realidad se esconde resistencia, resentimiento y hostilidad encubiertos.
Autoobservación. Mecanismo en que el individuo reflexiona sobre sus propios pensamientos, sentimientos, motivaciones y comportamientos, y actúa de acuerdo con ellos.
Catarsis. Liberación, a través de la palabra, de las ideas relegadas al inconsciente por un mecanismo de defensa.
Fantasía. Libre actividad del pensamiento por la cual premisas y conclusiones pueden ignorar la realidad. También mecanismo de defensa por el que las imágenes mentales inventadas producen satisfacciones sustitutivas irreales.
Formación reactiva. Mecanismo de defensa por el cual el individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo sustituyendo los comportamientos, los pensamientos o los sentimientos que le resultan inaceptables por otros diametralmente opuestos (este mecanismo de defensa suele actuar en simultaneidad con la represión).
Identificación proyectiva. Mecanismo de defensa en que el individuo atribuye incorrectamente a los demás sentimientos, impulsos o pensamientos propios que le resultan inaceptables. A diferencia de la proyección simple, en este caso el individuo no repudia totalmente lo que proyecta. Al contrario, el individuo es consciente de sus afectos o impulsos, pero los interpreta incorrectamente al considerarlos reacciones justificables frente a otras personas. No es raro que el individuo atribuya sus propios sentimientos a otros, haciendo que sea difícil esclarecer quién hizo algo a quién en primer lugar.
Introyección. Mecanismo de defensa por el que se hacen propios rasgos de la personalidad de un sujeto.
Narcisismo. Mecanismo de defensa que se caracteriza por una preocupación excesiva hacia la propia persona.
Negación. Mecanismo de defensa por el que se rechazan aquellos aspectos de la realidad que se consideran desagradables. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o extemo negándose a reconocer algunos aspectos dolorosos de la realidad externa o de las experiencias subjetivas que son manifiestos para los demás. El término negación psicótica se emplea cuando hay una total afectación de la capacidad para captar la realidad.
Proyección. Mecanismo de defensa que el individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo atribuyendo incorrectamente a los demás sentimientos, impulsos o pensamientos propios que le resultan inaceptables. Consiste en proyectar cualidades, deseos o sentimientos que producen ansiedad fuera de sí mismo, dirigiéndolos hacia algo o alguien a quien se atribuyen totalmente.
Racionalización. Mecanismo de defensa por el que se tiende a dar una explicación lógica a los sentimientos, pensamientos o conductas que de otro modo provocarían ansiedad o sentimientos de inferioridad o de culpa.
Formación reactiva. Mecanismo de defensa por el que todo aquello que no puede ser satisfecho se sustituye por el contrario: por ejemplo el amor hacia una persona que no nos corresponde se transforma en odio, etc.
Regresión. Mecanismo de defensa que consiste en regresar a períodos anteriores del desarrollo o a comportamientos antiguos, que eran más satisfactorios.
Represión. Mecanismo de defensa que consiste en rechazar fuera de la conciencia todo aquello que resulta doloroso o inaceptable para el sujeto. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo expulsando de su conciencia o no dándose por enterado cognoscitivamente de los deseos, pensamientos o experiencias que le causan malestar. El componente afectivo puede mantenerse activo en la conciencia, desprendido de sus ideas asociadas.
Simbolización. Mecanismo de defensa por el que se usa una imagen mental o un pensamiento consciente como símbolo para disfrazar un pensamiento inconsciente que nos produce un estado de ansiedad.
Supresión. Mecanismo de defensa en que el individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo evitando intencionadamente pensar en problemas, deseos, sentimientos o experiencias que le producen malestar.
La personalidad
LA PERSONALIDAD
1. Definición
-concepto coloquial: dominancia y originalidad (es autónomo, nos se deja influir, carácter fuerte). La personalidad se entiende como algo cuantitativo.
-concepto psicológico: no hay grados y no es cuantitativo. Es el conjunto de cualidades que definen a un individuo, que es lo que permite diferenciarnos de los demás.
-objetivo de los psicólogos:
1-definir las cualidades
2-qué es lo que más influye (ambiente/genes)
3-cómo evolucionan esas cualidades
4-qué cualidades son normales y cuales no
2. De dónde procede el término personalidad
Viene del latín persona y del griego prosopon=máscara, por lo cual los animales carecen de ello.
3. Definición más usada o aceptada por las escuelas
Gordon Allpert: dice que es la suma de un factor biológico con uno psicológico
Dice que la personalidad es un compuesto de temperamento y carácter.
El temperamento: disposición afectiva de cada sujeto, determina las reacciones afectivas
(determinado genéticamente)
El carácter: conjunto de hábitos que vamos adquiriendo a lo largo de la vida, son susceptibles de consideración moral, es decir, se les puede juzgar.
AMBIENTALISTAS
Defienden que el carácter está determinado por el ambiente à realizan pruebas psicometricas.
En la personalidad no influyen los factores genéticos sino no ambientales
GENETISTAS
Realizan estudios sobre personas “aventureros” y descubren que la gente que realiza deportes de riesgo, aventura… tiene un gen más desarrollado (D4).
También se hacen estudios con enfermos de alzehimer, que generan poca dopamina y también tienes los genes iguales.
Características:
1-no se observa directamente
2-la personalidad no es la conducta aislada, sino la conducta habitual
3-es una combinación del factor genético y ambiental
4-es única e irrepetible
5-no es rígida ni permanente
*Goethe dice en “Máximas y reflexiones” que a cada edad le pertenece una filosofía distinta:
-NIÑEZ: realismo (él cree que su visión de la realidad es la verdadera)
-JUVENTUD: idealismo (nos damos cuenta de cómo es la realidad y de cómo debería ser).
-ADULTA: especticismo (apatía por no haber hecho nada para mejorar la realidad).
-VEJEZ: misticismo (búsqueda de respuestas alternativas a la realidad) y conformismo.
Se distinguen dos tipos de personalidad
-Personalidad madura: Desarrollo pleno de las cualidades. Desarrollamos una identidad.
-Personalidad inmadura: No tiene una identidad definida. Esto se debe a la sobreprotección
3. Teorías
Todas las teorías de la personalidad tienen tres cosas en común:
-Definir la personalidad
-Establecer el grado de influencia ambiental y genética
-Explicar por qué cada individuo se comporta diferente ante la misma situación y decir si ese comportamiento es normal.
3.1 TIPOLOGÍAS
Consiste en clasificar a los individuos en tipos.
Tipo: clase de individuo con cualidades en común.
La primera tipología data del siglo V A.C. y la desarrolla Hipócrates. Desarrolla la teoría de los humores o fluidos. Según él el cuerpo esta conformado por 4 fluidos:
1-Sangre : personalidad sanguínea à apasionado
2-Linfa (parte de la sangre) :personalidad flemática à apático
3-Bilis amarilla: personalidad colérica à cólera
4-Bilis negra:personalidad melancólica à melancolía
TEORIAS TIPOLÓGICAS MODERNAS
DE DOS TIPOS:
*Psicológicas
Tipo: persona que presenta un conjunto de cualidades psicológicas que les distinguen entre si. Eysenck distingue 2 dimensiones de la personalidad:
-1-estabilidad/inestabilidad
-2-extroversion/introversión
De ahí se desarrollan 4 tipos de personalidad dependiendo de la combinación:
-estable-extrovertida
-estable-introvertida
-inestable-extrovertida: psicópatas e histéricos
-inestable-introvertida: ansiosos y obsesivos.
*Morfológicas o constitucionales
Plantean que el aspecto físico determina la personalidad.
La teoría mas conocida es la de Sheldon:
-Endomorfo (sociable, gordito…)
-Ectomorfo (agresivo, musculoso…)
-Mesomorfo (tímido, delgado…)
PSICOANÁLISIS:
Sigmund Freud: psiquiatra
Trató a personas con histeria.
Histeria: término griego “hystera”=útero (relación con las mujeres)
La histeria da lugar a convulsiones, sonambulismo, desvanecimientos, pérdidas de visión, parálisis de algún miembro del cuerpo, amnesia, problemas digestivos, pérdidas de oído…
Freud: La histeria es un orden disociativo (trastorno de personalidad/separación) acompañado de síntomas físicos.
Freud trabajo junto a Josef Brever pero se separaron cuando Freud dijo que todo lo explica el sexo. Según él, la histeria se debe a procesos inconscientes, problema mental que se manifiesta mediante síntomas físicos.
Utiliza la hipnosis como método de cura de la histeria. Esto consiste en el paso del inconsciente al consciente. Una vez esté el problema en el consciente, se cura.
*Pruebas con Ana O.* (brazo paralizado por la histeria porque sueña que una serpiente está ahorcando a su padre y cuando va a cogerla descubre que es su propia mano, mediante la hipnosis se descubre que tiene un sentimiento de hostilidad hacia su padre) .
Pero no todo el mundo puede ser hipnotizado, por lo que este método se abandona y se pasa a emplear la libre asociación, la cual va a dar lugar al psicoanálisis.
El psicoanalista hace hablar al paciente sobre varios temas, pero llega un momento en el que al paciente le cuesta expresarse, se calla…es un mecanismo de defensa o censura.
El sentimiento reprimido quiere salir y se representa en síntomas neuróticos, fobias y síntomas de histeria.
1. Definición
-concepto coloquial: dominancia y originalidad (es autónomo, nos se deja influir, carácter fuerte). La personalidad se entiende como algo cuantitativo.
-concepto psicológico: no hay grados y no es cuantitativo. Es el conjunto de cualidades que definen a un individuo, que es lo que permite diferenciarnos de los demás.
-objetivo de los psicólogos:
1-definir las cualidades
2-qué es lo que más influye (ambiente/genes)
3-cómo evolucionan esas cualidades
4-qué cualidades son normales y cuales no
2. De dónde procede el término personalidad
Viene del latín persona y del griego prosopon=máscara, por lo cual los animales carecen de ello.
3. Definición más usada o aceptada por las escuelas
Gordon Allpert: dice que es la suma de un factor biológico con uno psicológico
Dice que la personalidad es un compuesto de temperamento y carácter.
El temperamento: disposición afectiva de cada sujeto, determina las reacciones afectivas
(determinado genéticamente)
El carácter: conjunto de hábitos que vamos adquiriendo a lo largo de la vida, son susceptibles de consideración moral, es decir, se les puede juzgar.
AMBIENTALISTAS
Defienden que el carácter está determinado por el ambiente à realizan pruebas psicometricas.
En la personalidad no influyen los factores genéticos sino no ambientales
GENETISTAS
Realizan estudios sobre personas “aventureros” y descubren que la gente que realiza deportes de riesgo, aventura… tiene un gen más desarrollado (D4).
También se hacen estudios con enfermos de alzehimer, que generan poca dopamina y también tienes los genes iguales.
Características:
1-no se observa directamente
2-la personalidad no es la conducta aislada, sino la conducta habitual
3-es una combinación del factor genético y ambiental
4-es única e irrepetible
5-no es rígida ni permanente
*Goethe dice en “Máximas y reflexiones” que a cada edad le pertenece una filosofía distinta:
-NIÑEZ: realismo (él cree que su visión de la realidad es la verdadera)
-JUVENTUD: idealismo (nos damos cuenta de cómo es la realidad y de cómo debería ser).
-ADULTA: especticismo (apatía por no haber hecho nada para mejorar la realidad).
-VEJEZ: misticismo (búsqueda de respuestas alternativas a la realidad) y conformismo.
Se distinguen dos tipos de personalidad
-Personalidad madura: Desarrollo pleno de las cualidades. Desarrollamos una identidad.
-Personalidad inmadura: No tiene una identidad definida. Esto se debe a la sobreprotección
3. Teorías
Todas las teorías de la personalidad tienen tres cosas en común:
-Definir la personalidad
-Establecer el grado de influencia ambiental y genética
-Explicar por qué cada individuo se comporta diferente ante la misma situación y decir si ese comportamiento es normal.
3.1 TIPOLOGÍAS
Consiste en clasificar a los individuos en tipos.
Tipo: clase de individuo con cualidades en común.
La primera tipología data del siglo V A.C. y la desarrolla Hipócrates. Desarrolla la teoría de los humores o fluidos. Según él el cuerpo esta conformado por 4 fluidos:
1-Sangre : personalidad sanguínea à apasionado
2-Linfa (parte de la sangre) :personalidad flemática à apático
3-Bilis amarilla: personalidad colérica à cólera
4-Bilis negra:personalidad melancólica à melancolía
TEORIAS TIPOLÓGICAS MODERNAS
DE DOS TIPOS:
*Psicológicas
Tipo: persona que presenta un conjunto de cualidades psicológicas que les distinguen entre si. Eysenck distingue 2 dimensiones de la personalidad:
-1-estabilidad/inestabilidad
-2-extroversion/introversión
De ahí se desarrollan 4 tipos de personalidad dependiendo de la combinación:
-estable-extrovertida
-estable-introvertida
-inestable-extrovertida: psicópatas e histéricos
-inestable-introvertida: ansiosos y obsesivos.
*Morfológicas o constitucionales
Plantean que el aspecto físico determina la personalidad.
La teoría mas conocida es la de Sheldon:
-Endomorfo (sociable, gordito…)
-Ectomorfo (agresivo, musculoso…)
-Mesomorfo (tímido, delgado…)
PSICOANÁLISIS:
Sigmund Freud: psiquiatra
Trató a personas con histeria.
Histeria: término griego “hystera”=útero (relación con las mujeres)
La histeria da lugar a convulsiones, sonambulismo, desvanecimientos, pérdidas de visión, parálisis de algún miembro del cuerpo, amnesia, problemas digestivos, pérdidas de oído…
Freud: La histeria es un orden disociativo (trastorno de personalidad/separación) acompañado de síntomas físicos.
Freud trabajo junto a Josef Brever pero se separaron cuando Freud dijo que todo lo explica el sexo. Según él, la histeria se debe a procesos inconscientes, problema mental que se manifiesta mediante síntomas físicos.
Utiliza la hipnosis como método de cura de la histeria. Esto consiste en el paso del inconsciente al consciente. Una vez esté el problema en el consciente, se cura.
*Pruebas con Ana O.* (brazo paralizado por la histeria porque sueña que una serpiente está ahorcando a su padre y cuando va a cogerla descubre que es su propia mano, mediante la hipnosis se descubre que tiene un sentimiento de hostilidad hacia su padre) .
Pero no todo el mundo puede ser hipnotizado, por lo que este método se abandona y se pasa a emplear la libre asociación, la cual va a dar lugar al psicoanálisis.
El psicoanalista hace hablar al paciente sobre varios temas, pero llega un momento en el que al paciente le cuesta expresarse, se calla…es un mecanismo de defensa o censura.
El sentimiento reprimido quiere salir y se representa en síntomas neuróticos, fobias y síntomas de histeria.
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